viernes, 13 de marzo de 2009

CANSADA


Cansada
Voy a marchar, lo haré desde el silencio
Demasiadas veces, toqué la misma puerta
Para obtener la mudez de una respuesta.
Fui la niña ciega de Gardel
La sorda melodía de Beethoven
El lamento mudo de un campo santo
El secreto de los versos de Cyrano
Marcharé sin rencores ni reproches
Con lo bello acontecido en la memoria
Agradecida por un tiempo compartido
Entre los bellos sueños y la gloria.
Fueron muchas las batallas enfrentadas
Defendidas con la pluma de mi espada
Me mantuve erguida y alentada, pude
Resucitar de morgues en cada alborada
Hoy levanto la vista y son tan tristes
Las miradas… Hoy me cuesta tanto
Continuar… Hoy estoy muy cansada.

Raquel Herrero

CANSADA




Cansada


Voy a marchar, lo haré desde el silencio
Demasiadas veces, toqué la misma puerta
Para obtener la mudez de una respuesta.
Fui la niña ciega de Gardel
La sorda melodía de Beethoven
El lamento mudo de un campo santo
El secreto de los versos de Cyrano
Marcharé sin rencores ni reproches
Con lo bello acontecido en la memoria
Agradecida por un tiempo compartido
Entre los bellos sueños y la gloria.
Fueron muchas las batallas enfrentadas
Defendidas con la pluma de mi espada
Me mantuve erguida y alentada, pude
Resucitar de morgues en cada alborada
Hoy levanto la vista y son tan tristes
Las miradas… Hoy me cuesta tanto
Continuar… Hoy estoy muy cansada.

Raquel Herrero

miércoles, 11 de marzo de 2009

JARDINERO





Jardinero

Semilla la tierra jardinero
y no olvides, día por día
regarla con un ¡te quiero!

Verás cómo esa tierra
agradecida, se llenará
de lilos, de rosales,
de mieles dulces
y de azahares.

Cuando tus lágrimas,
como gotas de rocío
amamanten los campos
sedientos, de frutos
reverdecidos

Raquel Herrero

SOMOS





Como trotamundos de la vida
vagamos por caminos inventados
a pies descalzos, a pecho descubierto.
Con las manos abiertas abrazamos,
cargamos en la mochila, sueños
gastados. Lo malo, lo bueno,
lo peor y lo mejor de un tiempo
fenecido y transitado.
Somos, peregrinos solitarios
que van de vez en cuando
usurpando en soledades,
pregonando sus carencias,
al juzgo sentenciados.
Profanando territorios que nos
son inalcanzables, rozando pieles
que son de nadie. Finas, sedosas
de tacto inigualable.
Somos pasajeros sin destino,
Corazones errantes. Paz y guerra
sublimes estandartes de desérticas
tierras, donde habita inclemente
un estrépito muro de lamentos
en un silencio constante.
Nos cansa el descanso, la parada.
Los tropiezos nos derrumban para
vernos levantados. Acusadores y
acusados, sintiendo incomprensible
los gritos y candados, mientras
los propios grilletes son fieles
aliados de la insistencia cruel
en amar y ser amados.
Vagabundos de éste, nuestro
mundo imaginado, nadamos
a contracorriente porque no
queremos, morir ahogados.
Raquel Herrero

SOMOS




martes, 10 de marzo de 2009

ESCÚCHAME


ESCÚCHAME

Me está matando amor.
Amor;
Tu amor me está matando.
Me estoy muriendo amor.
Amor;
Por ti, siento que muero.
Soy, como barco a la deriva
Que apenas se mantiene
en este mar de agonía.
De lágrimas gruesas y saladas
Son tantas
y tantas… derramadas.
Yo renací de un útero enclaustrado
Justo el día en que te conocí
Y ahora, siento se me va la vida
lo mismo que siento,
que ya te perdí…
¡¡Ten piedad de mí!!
¿Que pecado he cometido?
Si no es amarte amor mío
Más, que a esta vida pueril.
¿Que puede reclamarme la existencia?
Si todo lo entregué por tu presencia
por tenerte, cerquita de mí.
Escucha, ¡mi grito de terror!
Tengo miedo, tengo, tanto miedo…
Por lo que más tu quieras,
sácame de esta prisión.
Ven a buscarme.
Abrázame fuerte, muy fuerte
que yo sienta tu calor.
Dime, que jamás me has olvidado
que tan solo es un receso
Que te sientes obligado, que
el mundo nos traicionó.
Dime, que te espere esperanzada
que te mueres por besarme.
Que estaremos juntos… Mañana.
No quiero que la demencia
me acompañe, no quiero saber
que será la locura, la que cure
mi amargura…
Cuando ciega de dolor,
ya siquiera te alcance a ver.
Cuando en mi noche gris, no
te pueda sentir, no pueda llorar,
ni reír…
Ni pensarte, ni pensar, ni soñarte
ni soñar.
¡Oh creador del universo!
No vuelvas, a mortificarme más.
Amor, dame tu mano, ven a regalarme
tu sonrisa, estréchame en tus brazos
y llena mi cuerpo yerto, de caricias…
Devuélveme a la vida;
Que no quiero morir ahora.
Necesito, por una vez, una sola vez
besar tus labios, rozar tu boca.
Por unos minutos, por unas horas
y después, con la fragancia
de esa rosa;
Caer bajo esa losa y descansar.

Raquel Herrero

lunes, 9 de marzo de 2009



Te pienso,
y en cada pensamiento me nacen los deseos,
Mientras un temblor febril viene por mí,
apoderándose de mi cuerpo.
Ignoro,
en que momento te hice nido en mis adentros
Ignoro,
los motivos de este profundo tormento
por solo imaginar que no has llegado,
que no te tengo.
En este estado de perturbación,
las manos recorren poseídas
todo el averno de este cuerpo
que arde de pasión.
Mis manos van en busca de otras manos,
Que cómplices de mi lujuria me ayuden
A recorrer el volcánico desierto que nace
Dentro de mi ser
Soy como hembra enjaulada, encelada de varón,
Sedienta de unos labios, prostituidos de amor,
Victima y victimaria de este fuego que me
Arrasa, que cubre de calentura la locura de
Sus ansias.
Te pienso,
Y te juro por lo que mas quiero que ha de
Llegar el momento,
Y será entonces, en ese único e indescriptible
momento.
Cuando esta agitación, este padecer que tengo
Encuentre la gloria, el éxtasis y el firmamento.
Porque vas a desearme, aún mas, mucho mas;
De lo que yo ahora te deseo.


Raquel Herrero

TE PIENSO

Te pienso,
y en cada pensamiento me nacen los deseos,
Mientras un temblor febril viene por mí,
apoderándose de mi cuerpo.
Ignoro,
en que momento te hice nido en mis adentros
Ignoro,
los motivos de este profundo tormento
por solo imaginar que no has llegado,
que no te tengo.
En este estado de perturbación,
las manos recorren poseídas
todo el averno de este cuerpo
que arde de pasión.
Mis manos van en busca de otras manos,
Que cómplices de mi lujuria me ayuden
A recorrer el volcánico desierto que nace
Dentro de mi ser
Soy como hembra enjaulada, encelada de varón,
Sedienta de unos labios, prostituidos de amor,
Victima y victimaria de este fuego que me
Arrasa, que cubre de calentura la locura de
Sus ansias.
Te pienso,
Y te juro por lo que mas quiero que ha de
Llegar el momento,
Y será entonces, en ese único e indescriptible
momento.
Cuando esta agitación, este padecer que tengo
Encuentre la gloria, el éxtasis y el firmamento.
Porque vas a desearme, aún mas, mucho mas;
De lo que yo ahora te deseo.

Raquel Herrero

domingo, 8 de marzo de 2009

GUARDIAN DE LA MEMORIA


Guardián de la memoria

Lento, muy lento pasa, cae el tiempo
Como el rocío de la mañana, lento, muy lento
Empapa con suavidad hasta calarte los huesos
Lento muy lento, como el rocío en la mañana
Silencio, triste, amargo silencio, silencio
Que solo rompe el tic, tac de mi reloj
Que solo rompe el plof, plof, de gotas de rocío
Sumergidas en mi corazón…
Quiero sonidos, quiero su voz,
Quiero un latido fuerte, contundente;
que rompa el cruel silencio de mi voz…
Conjuros, brebajes, hechizos, de torpe hechicera
que espera del milagro que calme
su angustiosa espera.
Torpe y soñadora señora que implora
demostrar como se siente ahora,
ahora que no estás.
Señora que busca refugio en palabras que tal vez
solo ella alcance a comprender…
Señora que explora el camino,
de sueños emprendidos, sueños queridos
sin rumbo fijo, sin garantías…así es la vida
sanadora de heridas, preludio de dolor
calma del alma y del cuerpo agitación.
Promesas expuestas como manjares en la mesa.
Promesas que son deseos con ecos de lejanía
Promesas que siguen presas de un destino.
A medias elegido, asumido a medias,
a medias querido.
Restringido sin encontrar modo o manera de ensanchar
esas fronteras de anhelos y suspiros…
¿Qué te digo? Guardián de mi memoria.
¿Qué te cuento?..
que no hayas escuchado en esta historia…
Para o gira la noria, y llévame al lugar
donde al menos, si no es el cielo,
encuentre el consuelo de la gloría.
Para, para, o gira la noria…

Raquel Herrero

sábado, 7 de marzo de 2009

INEXPLICABLE


Inexplicable


Dibujada en el rostro, una tímida sonrisa
Las pupilas dilatas, por lágrimas contenidas.

El reloj de la vida, no entiende de paradas,
suma y suma, mientras resta los minutos
consecuente a la savia de sus frutos.

Siempre dura, cruenta y desigual batalla
Cual Dulcinea imaginaria de loco caballero
que empuñaba su oxidada espada
frente a aquel batallón de demonios
camuflados, que rugían como leones
con la fuerza de un vendaval.
Desgarrándole a jirones su pureza y
dignidad.
Similar al lazarillo fiel, que por un trozo
de pan,
toleraba el infame pecado
de ciegos crueles y despiadados
que negaban su visión y fustigaban con
propias manos.
Suave y roja amapola, que lucia en la
Llanura cual si fuera banderola…
Mecida por la brisa, caldeada por el sol,
arremetida por el viento
a veces convertido en cruento
torbellino, hecho tifón.
Hembra y mujer, dama y señora.
Amante, peregrina, soñadora…
Dueña de sus noches desveladas.
De sus silencios y plegarías, de sus
ruegos a Cupido enclaustrado en
las entrañas.
Desangrado corazón que no alcanza
la razón de tan desolada estancia.

Raquel Herrero

viernes, 6 de marzo de 2009

ESCUCHA VIDA


Escucha vida

Escucha vida mía, hoy quiero dejarte hacer
Conquista a tu modo, cada fibra, cada poro
cada curva, cada recóndito hueco de mi piel.
Escucha vida mía, quiero que goces a placer,
hasta que feliz, pleno, completo y saciado
dormites en mi regazo, hasta el amanecer.
Ser, esa hembra lujuriosa que calme tu sed,
rompiendo las normas de un tener que ser,
siempre cautelosa y pudorosa…
Infringir las normas , de una frígida dama
qué por no pedirlo, se muere de ganas.
Hoy, soy yo quien lo busca y lo reclama
desnuda y ardiente, tendida en tu cama.
Muestra como el hombre excita a la dama;
Qué, te provoca, qué, te pone, qué te llama.
Hoy es tuya la humedad de mi lengua, la
comisura de mis labios, la ladera de mi cuello
mi pelo alborotado, mi ombligo, mi costado,
la ladera de mis senos, su aureola, mi pecado.
La disposición de mis caderas, el pubis lubricado,
el deseo incontenible de gozar y ser gozado
Raquel Herrero

EL ECO


EL ECO


El eco de las bocas prisioneras
El grito de dolor tras sus quimeras
Quebrantando el cruel abismo,
Que persiste sin razones ante
Ellas.
Las manos vacías temblorosas
Enlazan como amantes su agonía
Los puños apretados, hincando las
uñas , buscando respuestas,
rompiendo la furia.
Los cuerpos despojados de cordura
Arrojados al averno terrenal,
Abogan su derecho de locura
Entregados al torrente vendaval
alejando su amargura.
Los versos de poetas renovados
Ajenos a piratas y corsarios
Negados a jueces imaginarios
Expresan latidos que alimentan
El gozo real e imaginado.
Raquel Herrero

DIME AMOR


Esto que me está pasando
podría llamarse amor?
Sacude la mente, sin indulgencia
como rayo de luz entre la tormenta.
Tu nombre, me repite, lo agónico de
la ausencia…
Esto es amor?
Te pienso, te pienso, necesito tu calor,
tus besos, tus palabras de aliento, tus
versos, que son mi alimento, en las
noches eternas, que no puedo conciliar
el sueño, porque te sueño amor.
El tiempo ha dejado de ser concepto
ahora es solo una traición, un maldito
reloj que gira mientras tu no llegas.
Las horas son verdugos del tic tac
de mi dolor. Es esto amor?
Cuando tu no presencia, aviva el deseo,
se sublevan mis senos, la humedad
de mi vagina es puro fuego…
Y he de imaginar tu cuerpo. Tu cuerpo.
mientras me acaricio, y yo misma
busco el juego, para calmar el fogaje
Mientras en un grito interno, te ruego.
Ámame amor, ámame…
Te busco, te necesito, te quiero.
Dime amor, esto es amor?


Raquel Herrero

martes, 3 de marzo de 2009


Polizón


Quisiera ser polizón de ese barco a la deriva
Esconderme en su bodega, embriagarme con
Su esencia, recogerme en su coraza y elevar
A lo infinito esta condena.

Enloquecida de amor ser el timón y la vela,
Oleaje de pasión, que al abordar su pasaje,
Se amarren bocas y lenguas, fundidas como
Carbón, en las brasas de su huella.

Ser presa de su corazón, carcelera de sus
Venas, cántaro para su sed
Reina de sus aposentos, gozo, lujuria,
Manjar… que calme a ese al lobo de mar
La hambruna de su alojamiento.
Devorar hasta saciar el deseo de los cuerpos
Y después continuar…

Retenida en su navío, para volverlo
A encontrar.
Raquel Herrero

viernes, 27 de febrero de 2009

CONFESO

Confeso

Inconfesable deseo de
unir infiernos y cielos,
de amarrar sus versos,
de poseerlo.
Incomprensible fuero
que me sonroja y arroja,
instintos primitivos
de mitológica Venus.
Inalcanzable anhelo,
de caer en sus brazos
Y explicar lo inexplicable
de un nombre, de un hombre,
de un te quiero.
Incontrolable delirio;
Fuente inagotable,
de fusionar un mundo,
entre su piel y mi carne.
Raquel Herrero

ELLA


Ella
Surgió de lo profundo del océano
Como sirena extenuada…
Queda su cuerpo, tendido en la arena,
sus cabellos ondeaban con el viento,
la suave brisa, acariciando sus senos.
El sol marinero que moría de celos,
quiso con destellos caldear su cuerpo.
La hembra seducida, se arqueaba en
sensuales movimientos, excitada y
anhelante por participar del juego.
Por momentos cada fibra, cada poro,
exudaba de deseo y una concha entre
Sus muslos, se abría de puro fuego.
En aquella cala solitaria, dos manos
se extendieron… volubles portadoras
Para calmar el deseo. La sed procaz
de un pirata al abordaje, que ligero
de equipaje se ofreciera a un largo
viaje por las playas de su piel.
Imaginario poeta que de cada verso
expresa, perfecta la conjugación;
De un orgasmo infinito, cuya cadencia
Ritmo y sucesión… se escabullen
En la entrepierna... buscando su
Ocasión.
La perla luce en la abertura, la
Concha pide premura…
¿Serán mis manos o las tuyas?
Se pregunta la sirena, abrasadora
Por tanto sol…
Raquel Herrero

CÚBREME


Cúbreme amor, cúbreme
Hoy necesito sentirme mujer
soñar al menos, que el hombre
que amo, no es príncipe encantado
sino real, cómo mi propia piel.
Quiero ser tu princesa, tu dama,
tu embrujo, tu calma.
Quiero ser la hembra que por
cada noche, caliente tu cama.
Necesito saciar esa sed que reclama
sentir la apetencia del hombre cada
vez que la llama.
Notar, como el roce de mi cuerpo
te excita, te provoca, te seduce, te
acompaña, humedeciendo cada poro
eclipsando tu mirada, mientras ardiente
el deseo se adueña de la estancia.
Mírame, regálame el aliento de tu boca;
Que sean nuestras lenguas portadoras
de un dulce manjar que se devora.
Como lobos hambrientos, aquí y ahora
nuestros cuerpos delirantes se agitan
desaforados. El prepucio de tu pene
en la boca a penetrado mientras
tu lengua jugosa el pubis ha conquistado.
Las manos danzan sutiles, ligeras, explorando.
Esclavas de la lujuria que recorre nuestras
venas. Y en este mágico estado, yo
abogo por mi condena. ¡¡Penétrame, hasta
que estalle!!, despójale a mi cuerpo, a mi
alma de tanta soledad, de tanta pena.


Raquel Herrero

CÚBREME

Cúbreme amor, cúbreme
Hoy necesito sentirme mujer
soñar al menos, que el hombre
que amo, no es príncipe encantado
sino real, cómo mi propia piel.
Quiero ser tu princesa, tu dama,
tu embrujo, tu calma.
Quiero ser la hembra que por
cada noche, caliente tu cama.
Necesito saciar esa sed que reclama
sentir la apetencia del hombre cada
vez que la llama.
Notar, como el roce de mi cuerpo
te excita, te provoca, te seduce, te
acompaña, humedeciendo cada poro
eclipsando tu mirada, mientras ardiente
el deseo se adueña de la estancia.
Mírame, regálame el aliento de tu boca;
Que sean nuestras lenguas portadoras
de un dulce manjar que se devora.
Como lobos hambrientos, aquí y ahora
nuestros cuerpos delirantes se agitan
desaforados. El prepucio de tu pene
en la boca a penetrado mientras
tu lengua jugosa el pubis ha conquistado.
Las manos danzan sutiles, ligeras, explorando.
Esclavas de la lujuria que recorre nuestras
venas. Y en este mágico estado, yo
abogo por mi condena. ¡¡Penétrame, hasta
que estalle!!, despójale a mi cuerpo, a mi
alma de tanta soledad, de tanta pena.


Raquel Herrero

DELIRIOS


Delirios

Que amargo sabor de labios
cuando queriendo besarle,
se usurpan bocas ajenas,
tan solo por encontrarle.
Que frío, siente la piel
cuando busca las caricias
en manos del extravío,
creyendo que son de él.
Que poder imaginario
acrecentando latidos,
degustando en cada poro
el jugo de sus fluidos.
Que delirio inexplicable;
El orgasmo se ha cumplido.
Eras tú quien penetraba
Y era él… al lado mío.
Raquel Herrero

Dictados


Dictados


Como quisiera alcanzarte. Ser viento,
ser brisa, ser aire… Acariciar tu piel
y de tus labios tomar la mies.
Ay¡¡ como quisiera poder amarte,
devorar inclemente la distancia cruel
que nos separa. Acercarme, sigilosa
hasta tu lecho…
Acurrucarme, muy despacito entre tu
pecho; acoplar mi cuerpo en cada
pliegue vapuleado de tu ser excelso
Y llenar cada poro de cálidos besos
que calmen fatigas y renazcan sueños
de amores profundos sin necesidad
de dueños.
Como quisiera, ser el jugo que calme
tu sed… y al amanecer el alba con
el alma reposado, escuchar entre susurros
lo mucho que me has querido, lo mucho
Que me has gozado.

Raquel Herrero