miércoles, 22 de abril de 2009

HOMENAJE A FRIDA





HOMENAJE A FRIDA KAHLO

Frida Kahlo pintora mexicana de estilo surrealista en la voz y palabra de una mujer que siente admiración por ella, después de conocer la que fue su vida. Ejemplo de valentía, de lucha tenaz, de mostrarse al mundo tal como era. Fuerza vital, para sobrellevar con coraje y orgullo los muchos sufrimientos que su cuerpo, su corazón y su mente tuvieron que soportar.

Frida, naciste hembra, débil, frágil Frida
Nacida en épocas conflictivas, violentas
Revolución, caos, confusiones sin medida.
Desde muy niña, conviviendo con el dolor.
La enfermedad, fue constante compañera de
Tus viajes, de tu vida y aún así intentabas
Llevarlo con alegría. Dicha, esperanza,
Esa fuerza vital que siempre te asistía…
Rebelde, luchadora, nunca le importó
Lo qué los demás dirían…Y su vida fue
De escándalo, de rebelión, de furia contenida
Un día y otro día… Miren como soy, lo
Que soy. Nada escondo, siquiera mi dolor
Mi sufrimiento mi rencor, mi pesar
y mi agonía.
Muñeca rota, quebrada columna, corsés
Que me sujetan, que mi cuerpo inundan
Cirugía reparadora, engranajes de metal
Bisagras que crujen incrustadas entre mis
Huesos. Osamenta de cristal que me mantiene
Tendida, inmóvil, en camastros de hospital.
Pero estoy alegre, porque mis brazos, mis manos
Pueden volar. Tomar la pluma, los pinceles y
Plasmar, todo cuanto me acontece. Usar mi
Paleta de colores, que dan luz y vida a
Esta oscura existencia mía que se empeña
en dejarme cerrada, encadenada, sin salidas.
Instinto maternal, quiero parir, quiero tener
Un hijo, quiero cuidarle, protegerlo, amarlo
Quiero ser madre…pero no puedo aunque
Lo intento…No pude mas que dejar dibujadas
Mis entrañas de feto abortado de bebé soñado
Que quise alimentar. Tener en mi regazo,
Amamantar, verlo crecer a mi lado. Sueño
Truncado…lágrimas por derramar.
Amado esposo al que no supe dar lo que
Otras le habían dado. Herederos de su apellido
De su sangre, de su nombre. Fiel testimonio
De su hombría, de su valía. Puñales para mí;
Que ahondan y agrandan mis heridas.
Los celos me matan, me enloquecen. Bien se
Que soy yo la que más ama. Bien se que él
A menudo me engaña. También lo haré yo
Cuando me venga en gana, será por despecho
Por aflicción, no encuentro otra razón
Estando tan enamorada. ¡¡Que traición!!
Tan mal pagada, que poca satisfacción me
Provoca engañar por ser engañada…
Que insoportable dolor llegar a conocer
Que mi niño grande, mi gran amor,
Retozó sin pudor con sangre de mi sangre,
Con mi pequeña hermana, hija de mi madre.
No tolero, no soporto tal traición. Lo alejo
De mi vida. ¡Ay que pena, que soledad siento yo!
Doctor, amigo mío, mi doctor…Tu sabes que acepto
Mis heridas, que ya sé convivir con el dolor. Que le
Pongo colorido a este paisaje triste y sombrío…
Pero dime amigo mío, como curo las heridas
De un sangrante corazón… Que pincel uso
Para borrar de mi memoria este loco amor.
Ayúdame. Quiero salir, quiero pintar, quiero
Hacer mi verdadera exposición. Cruda y real
Engañar a los demás, a ti mismo es engañar.
Volverá, volveré, estaremos juntos otra vez
Mi cuerpo quebrado, mutilado, ajado y marchito
Ganarán esta partida. Esta cruenta lucha por la vida
El amor, fue el principio, el motor, el retorno y
La luz que ha de llevarme de este oscuro y largo
Túnel al punto de partida… Sí, ahí está la salida…

Raquel Herrero

MATICES





MATICES

Embriaga la pluma de matices,
Estrella en su papel el temor
A perderse de sus costumbres
Sin ser capaz de creer,
Que tiene miedo a perder
Cabañas de paja y barro
Sostenidas sobre cáñamos
Que azotan vientos extraños,
En bravíos vendavales que
Rasgan como cuchillas
Dejando heridas sangrantes
En latentes corazones taponados
De ilusiones, de verdades,
De cálidos fogones de ángeles
Desangelados.

Que hay una mano extendida
Mientras la otra, amarrada
Pretende huir de la huida
Que con grilletes cerrada
No le deja otra salida que
Esperar esperanzada…
Regalando, compasiones de besos
Afortunados que gozan sin compasión
Los que piensan y proclaman
Que un ¡si quiero! Compromete
A vidas encadenadas…

Y esos ojos lastimados
Derraman gotas rojizas,
Por no lastimar miradas
De los que cómodamente,
Amarran supuestas posesiones
Sin reparar…
Que ya no existe
Aquel iris cristalino, que la ojera
Cada vez es más morada,
Que a duras penas soporta
La opresión
Por no querer herir lo débil
De una debilidad humana
Cuya pereza, no asume
Caminar hacia delante
Sin muletillas de hábitos
De un tan gastado bastón
Que astillados ya presienten,
Mente cuerpo y corazón.


Raquel Herrero

sábado, 18 de abril de 2009

ME FALTA





ME FALTA


Me falta su aliento, mirarle a los ojos
Sus labios, sus besos
Aquellas palabras que suenen
A versos…
La mano tendida en abrazo eterno.
Me falta… Una promesa,
Sin firmas, ni consentimientos.
Esas, que cumplen los hombres sin
Miedos o arrepentimientos.
Sí, Me falta su aliento.

Carezco, de la dulce sensación del
Grato reconocimiento;
Agradeciendo a la vida, nuestro
Primer encuentro…
De un saber que entrega, su
Sonrisa al viento, para hacerla
Llegar, en mis tristes momentos
Qué es mío su refugio, como
Suyo es mi te quiero…
Sí, de todo ello yo carezco.

No encuentro, el manantial para
Calmar esta sed.
Del cántaro agrietado, ya no se
Puede beber…
Vacio y arrinconado, como un
Ancestro querer, en desuso y
Olvidado…
¡No alcanza, a calmar mi sed!

Solo queda la esperanza
De un nuevo y radiante amanecer
Cuando sus ojos despierten y
Presienta que su piel, necesita
Las caricias de este amor que
Fue tan fiel.
Que ha dejado de buscarte
Hasta que tú digas; ¡Ven!


Raquel Herrero

jueves, 16 de abril de 2009

PALOMA MENSAJERA




Paloma mensajera

Se marchó y se llevó con ella los recuerdos.
Algunos eran buenos y otros tantos dolorosos.
Se fue, atormentada y perseguida, se fue
Con dolor y mucha pena, nada pudo retenerla.
Como paloma mensajera, desplegó las alas,
Se dejó caer en una nube algodonada que
De vez en cuando se agitaba alborotada.
Y a ella se aferró, rogándole la llevara
A su destino, al lugar donde la calma,
Con los brazos abiertos la esperara…
Compadecidos el sol, el viento, la luna,
El cielo gris, la noche oscura…
Compadecidos el mar, la montaña, el desierto,
Los valles, las colinas, los ríos y lagos,
Las estrellas, los planetas se aliaron…
Toda la naturaleza hecha fusión, para
Dar cobijo, a una triste paloma herida,
Herida de muerte, fallida de suerte para
Tal vez ser bien recibida al regresar…
Anhelando al menos al llegar, ser bienvenida
Al otro lado del pacifico océano, esperaban
La emoción, el ansia, la cordura y templanza
De un ser que apuesta por la cálida entrega
Con coraje, con esa grandeza de sentimientos
Nobles, arraigados. Extasiado de deseos…
Nacidos profundamente, sensibles como la piel
Y fueron sus brazos el refugio anhelado
Querido, soñado…y fueron sus abrazos
El calor que destruye el frío fracaso de
No haber dado antes, un acertado paso.
Enjugó sus lágrimas la blanca paloma
Se llenó de amor, de caricias, de glorias
y su pico se unió al beso de aquella rosa
Y por fin, pudo volar en libertad…
Y traer refugiado en su plumaje el deseo
Inmenso de un encuentro que ha de llegar.
Pues de nada sirve un viaje arrojado al olvido,
Como de nada sirve, vivir encadenado, sin
Alas abiertas en búsqueda de amor y paz.


Tú paloma que acunaste un vuelo
En alas plegadas de temores
En plumas azotadas por los vientos
Acurrucando en nidos tus temblores
Supiste desplegarlas en decisiones
Que brotaron esplendidas y cálidas,
Y de tu vuelo único en solitario
Creaste ahora una bandada de ilusiones
Cientos de palomas surcaran los cielos
Intuyendo la travesía que iniciaste
Seguidoras del espíritu de la madre
Sembradas en miles de palomares.
Que el primer vuelo no se olvida
Y quedara alojado en la retina
Blancas alas y blancas miradas
Estéticamente calzadas
En botas blancas de andares nuevos.
Es tiempo nuevo que se aproxima
Para unir cantares a los silencios
Manos a las distancias
Y lagrimas rica en sales de alegrías
Mira paloma que cosas mágicas
Pariste en tu solitario vuelo
Atraes soles y esos cantares
Que te vestirán de blanco
Y de colores, esos que
Tanto necesitas
Para ser ave en surco cóncavo
Uniendo arco iris de reencuentros.

Continúa soñando la paloma
Iguales sentimientos, mismo aroma.
Ya no esconde su mirada, ya no
Pliega sus alas, ya mira al horizonte
Engalanada, surcando el cielo
En espera de su llegada.
Sus arrullos y alas extendidas
Serán su alegre bienvenida para
Ese arco iris multicolor que ahora
Se refugia y espera en lejanía.


Volverá, volveremos a sentir
Miradas frente a frente y esas
Lágrimas frescas de alegría.
Pasaron los tiempos de tristeza y
Soledad, pasaron los tiempos de nunca
Lo logrará. Es momento ahora de
Recoger y sembrar. De sólidos
Proyectos que reafirman la amistad
Que aproximan los caminos de
Recibir y de dar…
El vuelo en solitario emprendido,
En el camino encontró su par.
Por suerte y gracia su destino,
Ya no tiene marcha atrás…



Raquel Herrero

domingo, 12 de abril de 2009

CONDENA





CONDENA


¿Por qué me has condenado…?
Y lo peor;
¿Por qué, a ti mismo te has condenado?
¿Que hiciste…?
¿Qué hicimos?, ¿qué delito tan horrendo
¿Habremos cometido? Para ser ahora,
paganos, afligidos, malditos condenados
a vivir, en éste cruel abismo…
Separados, distanciados, atrapados
en las garras de éste mundo absurdo,
que llamamos mundano.

Moriré;
Como todos moriremos alguna vez.
Marcharé y en mi mente;
Tu nombre llevaré grabado
Y quedarán regueros de este flujo derramado
Que brota del corazón.
Ésta será la esquela de un ser enamorado,
Atormentado, incomprendido.
Abandonado por aquellos a quienes supo querer;
Tal vez, de un modo equivocado.
La historia se repite, una y otra vez.

Escribe el afligido
Y benévolos verdugos, se burlarán
De él y de ella.
De ti y de mi, de aquella huella qué
Quisimos dejar, grabada en una estrella.
Aun sabiendo qué:
Nadie, nadie, la alcanzaría. Nadie
Llegaría jamás hasta su estela.
Fue inútil nuestro esfuerzo entre la sombra.
Baldíos los caminos diseñados;
El frío de unos cuerpos ateridos
Y a si mismos abrazados.
Todavía me sigo preguntando, el por qué
De mi albedrío. ¿Por qué sonrío?
Alimentando, los recuerdos encadenados
Al olvido.
Mientras escucho el rugir de la tormenta
En este corazón herido.
Mientras navego en esta playa solitaria.
Sin moverme de esta banca de remos
Oxidados, lentos, varados, carcomidos,
Agotados.
He perdido el horizonte…
Nuestra alma ha encallado.
Nuestra playa, ya no es playa
Si no lago cenegado.

Raquel Herrero

lunes, 6 de abril de 2009

¡!VEN!¡





¡¡VEN!!


Ven, entrégale a mi piel caricias nuevas
Perfumes y fragancias…besos y sonetos
Ven, acorta la distancia de los cuerpos
Amémonos de nuevo… ¡Ven!
La vida es…; Tan breve …
En un instante puede desaparecer.

No dejemos morir esto tan bello…
Tu piel y mi piel, la yema de tus dedos,
el ansia de mi boca, tu lengua de fuego
Ven, acércame a la gloria en este averno
Desnudos nuestros cuerpos… Gocemos
Lo real y lo soñado, lo perdido u olvidado,
lo querido y deseado, lo vivido u añorado
Ven, ven,… quiero sentirte a mi lado;
Calmar nuestra sed…

Quiero entre mis labios la esencia del
deseo, que navegues por caudales de
gustoso juego. Sin censuras, sin lamento
Solo instinto, solo amor, solo fuego.
¡¡Ven!!


Raquel Herrero

domingo, 5 de abril de 2009

LEVANTA EL VUELO


¡Levanta el vuelo Halcón!, levanta el vuelo
No mereces arrastrarte más.
Siempre fuiste, señorial, altivo, dueño de
tu propia libertad…
Ya basta de comer carroña, ¡Basta ya!
Tu lugar, no es estar acorralado, oprimido,
lastimado…
Anudado en ese nido tan lleno de soledad.
Surca los mares, planea vientos, noches
y lunas, astros, auroras… nubes y cielo
Remonta el vuelo, vuelve a soñar.
No eres ave de rapiña, ni pasto de campiña
No eres esclavo, ni despojo, ni ganado.
Vuelve a tu estado, recupera las alas que
Te han quebrado…
¡Ay Halcón!, olvida el miedo, aleja tu terror
Eres de sangre caliente y de ardiente corazón
Se valiente, no consientas ser la presa
de un tirano cazador.
Qué expone como triunfo tu cabeza, mientras
Estruja y magulla tu noble corazón.
¡Ay Halcón! Regresa, reposa entre las alas
de aquel Águila dorada, que fue tu Sol
Y tu luz.




Raquel Herrero

jueves, 2 de abril de 2009

TRISTE CANTO





TRISTE CANTO


Me ahogan las penas,
el verso querido de aquel que no llega
Me oprime en el pecho el dolor,
de un dolor que no es quimera,
de un amor que desespera.
Y esta espera… que me causa desazón
Y no encuentro la razón,
De esta queda soledad, de la injusticia terrena
Que me arrastra hasta la arena
donde caen entretejidas mis lagrimas de sal.

¡Este fuego que me quema!..

Esta siniestra condena que no me deja vivir
Que me tiene prisionera mientras ella
la tristeza, se apodera.
Es mi dueña y carcelera, mis grilletes
mi cadena, la soga que me oprime y ahoga.
La agitación de las olas en esta mar de agonía
tan tuya y tan mía.

El silencio, la quietud;
Este estado inamovible qué es mi cruz,
Un abnegado tormento de un tiempo adulterado
transitado en lasitud. Porque no alcanza la luz
a enfrentar nuestras miradas
en esta ciega hondonada, qué es tumba,
qué es morada, ataúd, que guarda soterrada
mi sonrisa, mi paz, mi calma
el reflujo de aquella marea qué, me
hacía danzar con alegría entre gestos y entre
guiños, abrazada a su cariño como duende,
como niño, entre olivares y sueños.

Raquel Herrero

sábado, 28 de marzo de 2009

APRENDÍ





APRENDÍ

Aprendí a quererte,
como tierra de secano al regadío
Estriada, hueca, gélida, vacía
Con semillas arrojadas al olvido.
La sed de mi boca, anhelando
el maná de tu rocío.
Aprendí ha soñarte
presa de mis desvaríos
Como sueña el amante con su Luna
O aquel torito bravío;
Que espera orillado al río
A su enamorada Luna.
Aprendí a esperarte
en portales de aventura
Mientras gira la ruleta, en
alas de la fortuna
que me llevó a conocerte entre
claros y penumbras.

Aprendí, a reconocerte
como el viento reconoce un
tiempo desapacible de silbidos
y lamentos que crujen zarandeados
por fantasmas y tormentos.
Aprendí a comprenderte
Entre huidas y silencios, entre
Sabanas vacías, entre carencias
de besos, entre lágrimas quiescentes
Refugio de la pena mía.
Aprendí a enamorarme,
Del amor “que yo querría”
¡Ese que me conquistaba!, que
Penetraba en mis venas hasta
que la sangre ardía
¡Ese! qué en mi provocaba los
Albores de la vida.

Quise aprender a olvidarte
Como se olvida la noche del
día que la precedía, como olvida
el moribundo el aferrarse a la vida
Cuando su aliento profundo suena
Solo a despedida.
Quise aprender a olvidarme
de lo que hube aprendido
De quererte, desearte, comprenderte
Del haberte conocido…
Pero no pude ¡Amor mío!

Bien poco sabe quererte,
Quien te arroja en el olvido
O no tiene sentimientos,
O es que jamás te ha querido.


Raquel Herrero.

viernes, 27 de marzo de 2009

GOZO COMPARTIDO




Una y otra vez,
miro tu imagen reflejada en el espejo
Juegan tus manos enredando mi cabello,
tu boca deja marcas de succiones en mi cuello
mientras sutil y descarado
Apartas de mis senos encajes y bordados
para cubrirlos de besos con esos…
labios húmedos, cálidos, aviesos.
Tu torso,
terso y desnudo unido a mi espalda,
me regala insinuaciones que provocan en mí
fibrilamientos y pasiones
La firme musculatura de tus brazos
rodea mi cuerpo…
El deleite ha comenzado.

Nuestras manos entrelazadas, suben y bajan;
Exploran los caminos
Y de vez en cuando escapan
Palpando, acariciando, eligiendo recorrido.
Las mías, desean asir tu miembro,
Y las tuyas explorar…
Socavando entre mis piernas
un trazado vaginal


Se escuchan jadeos, gritos y gemidos
Corazones bombeando con un mismo latido
El tiempo se detiene en nuestros cuerpos, vencido
Testigo silencioso de un amor enloquecido.
Copulativamente,
Pactado y deseado, el coito se ha cumplido.



Raquel Herrero

martes, 24 de marzo de 2009

¡QUE LÁSTIMA ME DA!



¡QUE LÁSTIMA ME DA!


Dicen que vivo en un mundo irreal
Que alimento mi vida de palabras
Sin más. Que invento melodías
Que no puedo escuchar, que
Persigo sueños imposibles de alcanzar
Que soy presa de mi propia libertad.
¡Que lástima me da!
Ellos viven, por vivir no más,
El tedio y la rutina son espejo;
Fiel reflejo de su triste soledad.
Se adivina en sus miradas el vacio
Que anida en sus entrañas,
No hay luz, ni color, solo maraña
Traslucida maraña que acompaña,
Su perdido tiempo en laxitud.
¡Que lástima me da!
No sepan del valor de una sonrisa
De miradas que insinúan provocando
Los rubores, de labios humedecidos
Para saciar otros labios,
de cuerpos febriles que rondan afines
las rutas hermosas hasta sus confines.
Los ardientes deseos que desfoguen
Con vehemencia la pasión de apuesta
Rosa prendida, que aproxima
su fragancia al apuesto Tulipán
que ferviente la recibe,
asemillando el lugar.
Mientras que un dulce tábano
Se muere de envidia porque
No puede, participar.


Raquel Herrero

sábado, 21 de marzo de 2009

PROVOCADA MUTACIÓN


Provocada mutación

Poseída, demente, tal vez loca,
me estoy mordiendo las ganas
de acercarme hasta tu boca...
De saborear tus labios,
de comerte a besos,
de voltear fluidos
de jugosos filamentos.

Poseída, demente y loca,
me estoy guardando la gana
de robarte, cual ladrona...
para esconderte en mi cama;
Encadenarte a mi pecho y
amamantar cual leona las
ansias de tu sexo.

Y es que me quita el sentido,
tus ojos amarronados, tu porte,
porteño, el cálido ensueño de
sentirte como el dueño
de este cuerpo alborotado,
tembloroso, febril, anhelante,
que en el alma se ha quedado.

Y en este mi desvarío
olvidarme de la dama
que por serlo se ha perdido
el encuentro con la llama
de dos cuerpos encendidos.
Y en este momento, solo mío
gozar el instante de tu desafío.

Dejar que tus manos, paseen
por mi vientre, que opriman
consistentes, mis nalgas y
mi cintura, arqueando movimientos
en abierta cobertura.
Que en tornándose duna,
forma y empuja al viento
a penetrar virulento, derramando
afluentes de torrentes nacarados,
de estallidos que provocan,
el éxtasis,
de una sonrisa placentera
por haber gozado una vez más,
de su posible y real quimera.

Raquel Herrero

PROVOCADA MUTACIÓN




Provocada mutación

Poseída, demente, tal vez loca,
me estoy mordiendo las ganas
de acercarme hasta tu boca...
De saborear tus labios,
de comerte a besos,
de voltear fluidos
de jugosos filamentos.

Poseída, demente y loca,
me estoy guardando la gana
de robarte, cual ladrona...
para esconderte en mi cama;
Encadenarte a mi pecho y
amamantar cual leona las
ansias de tu sexo.

Y es que me quita el sentido,
tus ojos amarronados, tu porte,
porteño, el cálido ensueño de
sentirte como el dueño
de este cuerpo alborotado,
tembloroso, febril, anhelante,
que en el alma se ha quedado.

Y en este mi desvarío
olvidarme de la dama
que por serlo se ha perdido
el encuentro con la llama
de dos cuerpos encendidos.
Y en este momento, solo mío
gozar el instante de tu desafío.

Dejar que tus manos, paseen
por mi vientre, que opriman
consistentes, mis nalgas y
mi cintura, arqueando movimientos
en abierta cobertura.
Que en tornándose duna,
forma y empuja al viento
a penetrar virulento, derramando
afluentes de torrentes nacarados,
de estallidos que provocan,
el éxtasis,
de una sonrisa placentera
por haber gozado una vez más,
de su posible y real quimera.

Raquel Herrero



Provocada mutación

Poseída, demente, tal vez loca,
me estoy mordiendo las ganas
de acercarme hasta tu boca...
De saborear tus labios,
de comerte a besos,
de voltear fluidos
de jugosos filamentos.

Poseída, demente y loca,
me estoy guardando la gana
de robarte, cual ladrona...
para esconderte en mi cama;
Encadenarte a mi pecho y
amamantar cual leona las
ansias de tu sexo.

Y es que me quita el sentido,
tus ojos amarronados, tu porte,
porteño, el cálido ensueño de
sentirte como el dueño
de este cuerpo alborotado,
tembloroso, febril, anhelante,
que en el alma se ha quedado.

Y en este mi desvarío
olvidarme de la dama
que por serlo se ha perdido
el encuentro con la llama
de dos cuerpos encendidos.
Y en este momento, solo mío
gozar el instante de tu desafío.

Dejar que tus manos, paseen
por mi vientre, que opriman
consistentes, mis nalgas y
mi cintura, arqueando movimientos
en abierta cobertura.
Que en tornándose duna,
forma y empuja al viento
a penetrar virulento, derramando
afluentes de torrentes nacarados,
de estallidos que provocan,
el éxtasis,
de una sonrisa placentera
por haber gozado una vez más,
de su posible y real quimera.

Raquel Herrero

Provocada mutación




Provocada mutación

Poseída, demente, tal vez loca,
me estoy mordiendo las ganas
de acercarme hasta tu boca...
De saborear tus labios,
de comerte a besos,
de voltear fluidos
de jugosos filamentos.

Poseída, demente y loca,
me estoy guardando la gana
de robarte, cual ladrona...
para esconderte en mi cama;
Encadenarte a mi pecho y
amamantar cual leona las
ansias de tu sexo.

Y es que me quita el sentido,
tus ojos amarronados, tu porte,
porteño, el cálido ensueño de
sentirte como el dueño
de este cuerpo alborotado,
tembloroso, febril, anhelante,
que en el alma se ha quedado.

Y en este mi desvarío
olvidarme de la dama
que por serlo se ha perdido
el encuentro con la llama
de dos cuerpos encendidos.
Y en este momento, solo mío
gozar el instante de tu desafío.

Dejar que tus manos, paseen
por mi vientre, que opriman
consistentes, mis nalgas y
mi cintura, arqueando movimientos
en abierta cobertura.
Que en tornándose duna,
forma y empuja al viento
a penetrar virulento, derramando
afluentes de torrentes nacarados,
de estallidos que provocan,
el éxtasis,
de una sonrisa placentera
por haber gozado una vez más,
de su posible y real quimera.

Raquel Herrero

Provocada mutación

Provocada mutación


Poseída, demente, tal vez loca,
me estoy mordiendo las ganas
de acercarme hasta tu boca...
De saborear tus labios,
de comerte a besos,
de voltear fluidos
de jugosos filamentos.

Poseída, demente y loca,
me estoy guardando la gana
de robarte, cual ladrona...
para esconderte en mi cama;
Encadenarte a mi pecho y
amamantar cual leona las
ansias de tu sexo.

Y es que me quita el sentido,
tus ojos amarronados, tu porte,
porteño, el cálido ensueño de
sentirte como el dueño
de este cuerpo alborotado,
tembloroso, febril, anhelante,
que en el alma se ha quedado.

Y en este mi desvarío
olvidarme de la dama
que por serlo se ha perdido
el encuentro con la llama
de dos cuerpos encendidos.
Y en este momento, solo mío
gozar el instante de tu desafío.

Dejar que tus manos, paseen
por mi vientre, que opriman
consistentes, mis nalgas y
mi cintura, arqueando movimientos
en abierta cobertura.
Que en tornándose duna,
forma y empuja al viento
a penetrar virulento, derramando
afluentes de torrentes nacarados,
de estallidos que provocan,
el éxtasis,
de una sonrisa placentera
por haber gozado una vez más,
de su posible y real quimera.

Raquel Herrero

viernes, 20 de marzo de 2009

Y LA VIDA



Y LA VIDA

Y la vida sigue,
por mucho que yo le pida,
que le ruegue una parada.
Un camino, una huella
que me guie hasta tu alma.
Y la vida sigue,
por mucho que yo quiera
se detenga
y me lleve hasta tu estancia.

La vida continúa…
Y bien poco le importa
mi desgracia o mi fortuna.
Mis ganas de abrazarte,
mis lágrimas bajo la luna.
La vida continúa y nada sabe,
aun que lo sabe todo,
de este amor que amar no puede,
de este amor que amar no sabe,
por que nadie lo ha enseñado
A querer sin abrazarse.

La vida continua…
Y otro día se ha perdido en
Alas del infortunio.
Nadie sabe ni sabrá nunca,
de la profunda agonía
cuando el alma se derrumba;
Porque no hay cuerpo que lo cobije,
ni hay cuerpo que lo cubra.
Porque no hay cuerpo que lo recoja,
Mientras vencido, abatido, cansado y dolorido;
Sucumbe al invierno frío
Desquebrajándose como escarcha.

Y sigue la vida,
con su alegre mirada
Y mi sonrisa triste.
Su piel mutando y mi piel ajada
de tanta fatiga de tanta añoranza,
por ver si nacía el aliento nuevo
desde mis entrañas.
Y sigue la vida…
Y renazco de muertes en cada alborada
Porque espero verte. Si no es hoy,
será mañana??

Raquel Herrero

jueves, 19 de marzo de 2009

FLOTA EN EL AÍRE



Flota en el aíre

Flota en el aire,
se palpa, se huele.
Fragancias extrañas,
se escucha el silencio,
se paralizó el reloj
del que nada obtiene.

Efluvios, marejadas,
torrentes, vendavales;
Cristales que se rompen,
latidos inconstantes
Confundidas mentes,
en temidos duelos.

Creencias arraigadas
con seguridad a prueba.
Metas trabajadas, soñadoras
en un instante se esfuman,
se alejan, se evaporan,
queda mortecina la piel.

Túnel oscuro tenebroso.
Fantasmas que aparecen,
ángeles endemoniados,
derrumbe y acoso...
Acude el dolor generoso.

Mordazas, grilletes, cadenas
que dejan cicatrices,
qué ahondan en la pena
quebrando los vocablos
de aquellas melodías
que huyen, despavoridas.

No queda inspiración,
no perfuma la rosa,
el sol se apagó...
No llegan las caricias,
se escondió el amor
En un pozo sin fondo
todo, todo, se precipitó.

Raquel Herrero

FLOTA EN EL AÍRE




Flota en el aíre

Flota en el aire,
se palpa, se huele.
Fragancias extrañas,
se escucha el silencio,
se paralizó el reloj
del que nada obtiene.

Efluvios, marejadas,
torrentes, vendavales;
Cristales que se rompen,
latidos inconstantes
Confundidas mentes,
en temidos duelos.

Creencias arraigadas
con seguridad a prueba.
Metas trabajadas, soñadoras
en un instante se esfuman,
se alejan, se evaporan,
queda mortecina la piel.

Túnel oscuro tenebroso.
Fantasmas que aparecen,
ángeles endemoniados,
derrumbe y acoso...
Acude el dolor generoso.

Mordazas, grilletes, cadenas
que dejan cicatrices,
qué ahondan en la pena
quebrando los vocablos
de aquellas melodías
que huyen, despavoridas.

No queda inspiración,
no perfuma la rosa,
el sol se apagó...
No llegan las caricias,
se escondió el amor
En un pozo sin fondo
todo, todo, se precipitó.

Raquel Herrero

SE DETUVO


SE DETUVO

Se detuvo el tiempo impío. La memoria
enajenada, niega en rotundo dar un solo
paso en dirección contraria. El túnel es
oscuro, tenebroso, traicionero…
En aquel lugar, aún queman las brasas
que los malditos fantasmas, justicieros
endemoniados, continúan atizando con
cruel y denodado empeño.
Ellos, le borraron la sonrisa a latigazos
Mordiendo su lengua con saña, enmudecieron
sus gritos, sus palabras. Su garganta, soporta
la acidez del fluido envenado, que obligada,
hubo de digerir sin masticar.
El hedor nauseabundo de aquellos amargos
tragos regurgitan bocanadas de amenazas
despiadadas, empujes, codazos, patadas.
Ungidas y babosas bofetadas, aplastamientos
cerebrales…mientras el eco de ruego eterno,
titila a ritmo acelerado.
¡Ven a buscarme dama negra! ya estoy
preparada, que no le cabe a mi cuerpo
Ni una más de sus puñaladas. Qué
Desollaron-me viva, que mi cuerpo es despojo.
Que la imagen que el espejo me devuelve,
huye despavorida, con terror en la mirada
de ver como hicieron presa, de carne tierna
y jugosa en sus primeros abriles…
Desvirgando la viña confinada a morir o
a lo peor; vivir con esa lacra.
Nadie escuchó sus quejidos ni lamentos,
nadie acudió, para sanar sus heridas.
No hubo jueces, ni testigos, ni clemencia.
Los verdugos, se jactaban en su ausencia
Siempre al acecho, siempre satisfechos
de impartir su condena.
Aullaban los lobos en la noche, perdidos
de su manada, cuando la nena, quiso
también perderse en busca de su alborada.
Lamiendo sus heridas, escondiendo su mirada,
huyo furtivamente, aquella madrugada
en busca de una mano que no la maltratara.
Desconociendo derechos, ignorando su sino,
el abuso de su cuerpo dejó de ser desatino.
No me golpees, no lo hagas y te ofrezco;
Por una sonrisa… un beso, por un beso, una
mirada, por una mirada… un mundo. Por una
suave caricia…yo entrego hasta mi alma.

Raquel Herrero