QUERENCIA
Tal vez sea yo
Y esta querencia mía, tan apegada a la piel
Tan frívola, tan poco sutil, tan decadente
O tan vacía
Incapaz, de abrir sus carnes y volar
De olvidar una presencia que a menudo
Es fantasmal, monólogo interior
Repique de campanas en demoniaca oración
Llamada sin respuesta,
Excepto el eco de su propia voz
Me aflige la condena que no encuentra razón
Para fingir, la opresión de esta cadena
La pena enorme, de un alma vagabunda
Que ha perdido hasta su nombre
Extiendo uno a uno, los mil pliegos de descargo
Y me hago cargo de lo ingrato de este apego
Que hoy cumple, un nuevo aniversario.
Se marcharon Alfonsina y Quiroga
Dejaron su legado y un poco más
Me pregunto si alguna vez se amaron
Tanto; que no pudieron olvidar y esparciendo
Letras y más letras de quebranto, la vida
Sus vidas se llenaron de espanto
Y es por ello, que decidieron su final
Tal vez cada poeta sea un náufrago
Que navega a la deriva, sin destino, sin puerto
Sin lugar
O sea tal vez
Que la furia de los mares estremezca
Como el haberte conocido estremeció
Cada fibra de mi piel, cada latido
Y ahora que nunca estás me contradigo
Buscando acaso, el ocaso del olvido
Ahí debió de quedar, el músculo dividido
¿Sabes?, siento frio…
No encuentro abrigo para esta querencia
Febril delirio… ay, amado mío.
Raquel Herrero
sábado, 4 de junio de 2011
martes, 31 de mayo de 2011
QUISE Y QUIERO
QUISE Y QUIERO
Quise asirme a la cornisa de sus labios
Navegar, ese afluente de jugosa miel
Quise bregar hasta quedar exhausta
Quise que entrara hasta mi piel.
Quise,
Que humedeciera cada palmo de mi cuerpo
Contaminando de deseo este lagar
Arder entre las llamas de su fuego
Gozarle hasta el amanecer.
Quise y quiero,
Sentirme mujer
Mientras penetra desnudo mis entrañas
Salivar su viril pecado, condonado a mi placer
Que delire saboteando mis senos
Mientras el falo funde mi estrechez
Sé, que me sueña cada noche
Que soy virgen prostituida de su altar
Que murmura mi nombre entre los dientes
Que muere de ganas de hacerlo real
Hoy, le entrego un orgasmo para dos
Y mañana…
¡Que vuelva!, “calmaremos nuestra sed”
Raquel Herrero
Quise asirme a la cornisa de sus labios
Navegar, ese afluente de jugosa miel
Quise bregar hasta quedar exhausta
Quise que entrara hasta mi piel.
Quise,
Que humedeciera cada palmo de mi cuerpo
Contaminando de deseo este lagar
Arder entre las llamas de su fuego
Gozarle hasta el amanecer.
Quise y quiero,
Sentirme mujer
Mientras penetra desnudo mis entrañas
Salivar su viril pecado, condonado a mi placer
Que delire saboteando mis senos
Mientras el falo funde mi estrechez
Sé, que me sueña cada noche
Que soy virgen prostituida de su altar
Que murmura mi nombre entre los dientes
Que muere de ganas de hacerlo real
Hoy, le entrego un orgasmo para dos
Y mañana…
¡Que vuelva!, “calmaremos nuestra sed”
Raquel Herrero
viernes, 27 de mayo de 2011
"LA POLÍTICA Y EL HOMBRE"
“LA POLÍTICA Y EL HOMBRE”
Roberto Bríndisi reseña:
Máster en comunicación e imagen Institucional
Técnico universitario en Periodismo
Escritor y lector empedernido
Emprendedor
Hoy, nos centramos en su carrera Política y conocemos que desde siempre fue un apasionado de la misma.
Ya desde chaval, este patriota Argentino hasta la médula, comienza militando en grupos juveniles y no tanto, decidido a erradicar del país toda clase de Injusticia Social y/o Política.
Militante de la izquierda argentina, fueron muchos los años de entrega por la causa, superando momentos de angustia, privación de libertad, amenazas, coacciones y la posibilidad de perder la vida a mano de sus detractores, leales al régimen dictatorial de la época.
Sin el más mínimo afán de protagonismo o papel destacado. Libremente y por amor a su Patria, puso al servicio de los distintos poderes públicos. Sindicatos representativos, Colectivos afines a sus ideales; su capacidad de entrega y sus conocimientos en la materia.
La historia decidirá que legado queda, pero a día hoy Roberto Bríndisi en un poder destacado y como tal se decidió a formar en apoyo de la actual Presidenta de Argentina una renovada corriente política que se ha dado en llamar CFK
Convencido del importante papel de los Kirchner, que durante sus ocho años de mandato, lograron salir de una crisis que se dio por llamar en España y otros Países “El corralito”
Situación insostenible donde la clase obrera y clase media salieron muy mal parados.
Muchos Argentinos, perdieron los ahorros y bienes materiales de toda una vida. La desigualdad y el caos, se instauraron una vez más en Una Nación, que había sido Prospera en todos los ámbitos Político, Social y Cultural.
La grandeza de La Patria Argentina y la pasión que Bríndisi nos muestra a la hora de Defenderla y luchar por ella. Nos llevan hasta este 23 de Mayo de 2011
La casa de Santa Cruz (Buenos Aires) fue el escenario elegido para el lanzamiento de esta corriente (CFK) Corriente Federal kirchnerista. El Salón de actos, estaba a rebosar
Más de doscientas personas se dieron cita en el lugar, para acompañar a sus portavoces, que fueron:
Mario Metaza, referente del espacio. El Titular de La Campora, Andrés Larroque. El Legislador porteño del Frente para la Victoria, Juan Cabandié. Y como Cerebro y principal promotor de esta Corriente, Roberto Bríndisi.
En los próximos días y ya de modo interno, se decidirán los puestos y papel de cada uno de los miembros de este grupo. Al cual auguramos, muchos éxitos.
Presentación en Imágenes de este acto, donde Bríndisi deja este comentario:
EL ACTO DE ANOCHE EN QUE LANZAMOS LA CORRIENTE FEDERAL KIRCHNERISTA (CFK) RESPALDO AL PROYECTO NACIONAL Y POPULAR Y SU PROFUNDIZACION Y APOYO INCONDICIONAL A CRISTINA.
CRISTINA 2011!!!!
Raquel Herrero
miércoles, 25 de mayo de 2011
INAPELABLE
INAPELABLE
Fortuito, cruel, o inapelable y
Desatinado destino;
Que nos entrega lo que no hemos requerido
Y nos aleja, de lo más querido
A nadie si no a ti, pongo por testigo
Cuando en esta ruleta que es la vida
Nada y todo lo hace girar
Poblando de fantasmas mí camino
Enredándome entre zarzas
Que como alambre de espino
Se clavan…ahondan en la llaga;
“Vergel no requerido”
Cuanta llama, sé que se ha prendido
Cuanta fogata para poder iluminar
Este lugar, tan oscuro y sombrío
Mis manos son ahora un abierto vacío
Mi boca un volcán, que agoniza de frio
Y este cuerpo, que alguna vez
Fuera el refugio de latentes sonidos
Es hoy el eco triste, triste y lejano eco
De aquellos cuerpos ateridos
Que decidieron emigrar
Posar sus alas en otro nido
Extraña vacuidad
Que marca un tiempo retenido
Entre su alma y la intrínseca soledad
De quien lamenta tanto verso reprimido.
Raquel Herrero
Fortuito, cruel, o inapelable y
Desatinado destino;
Que nos entrega lo que no hemos requerido
Y nos aleja, de lo más querido
A nadie si no a ti, pongo por testigo
Cuando en esta ruleta que es la vida
Nada y todo lo hace girar
Poblando de fantasmas mí camino
Enredándome entre zarzas
Que como alambre de espino
Se clavan…ahondan en la llaga;
“Vergel no requerido”
Cuanta llama, sé que se ha prendido
Cuanta fogata para poder iluminar
Este lugar, tan oscuro y sombrío
Mis manos son ahora un abierto vacío
Mi boca un volcán, que agoniza de frio
Y este cuerpo, que alguna vez
Fuera el refugio de latentes sonidos
Es hoy el eco triste, triste y lejano eco
De aquellos cuerpos ateridos
Que decidieron emigrar
Posar sus alas en otro nido
Extraña vacuidad
Que marca un tiempo retenido
Entre su alma y la intrínseca soledad
De quien lamenta tanto verso reprimido.
Raquel Herrero
miércoles, 18 de mayo de 2011
TE EXTRAÑA LA POESÍA
TE EXTRAÑA LA POESÍA
Poeta de los sueños rotos
Cuanta nostalgia acunada en esta vía
Nostalgia que nos atrapa
Con la ternura siempre retenida
Es este un amor que nunca supo
Cuál era el verbo que lo acompañara
Tras de tanta melancolía…
Y es que te extraña la poesía
Como el mendigo extraña
No tener su mano, siempre tendida
Pidiendo limosna
Sustento de vida
Si desde siempre fueras un paso a la gloria
Como, alejarte ahora de la memoria viva
¡Ay, mi poeta! “mi vida, sobre la vida”
No hay verdades que se oculten
Ni preguntas no respondidas
Son intuiciones que no saben afirmarse
Pues puede resultar que un día
Lo que se intuye, sea un equivoco
Que nos fue heredado por la fantasía.
Sé que tus labios rozaron los míos
Que anduvieron nuestras manos enlazadas
Que en cada abrazo se perdió noción del tiempo
Y en cada destiempo, la sal de la vida
En este vergel, de altivas murallas
La hiedra no alcanza la flecha perdida
Un ángel sin alas, vela el desencuentro
Y en algún momento… bien lo sabe
Llegará el final de su agonía.
Raquel Herrero
miércoles, 11 de mayo de 2011
Entrega, donativo de Poemas por Palestina, para La Flotilla de la Libertad/Gaza
MINI VIDEO, MOMENTO DE LA ENTREGA A MANUEL ESPINAR
COORDINADOR DE LA FLOTILLA PARA LA LIBERTAD
FRANJA DE GAZA
POR: RAQUEL HERRERO DIRECTORA DEL PROYECTO Y ESCRITORA
DESTINO AYUDAR A PALESTINA
ACTO OFRECIDO POR AMNISTIA INTERNACIONAL
QUE DEFIENDE Y PROMUEVE:
LOS DERECHOS HUMANOS
28/04/2011
lunes, 9 de mayo de 2011
ME ASOMBRA
ME ASOMBRA
Hoy no soy yo, sino esta boca
• o tal vez esta copa de vino amargo
• que bebo, al comprender su amargura
• y de su fina textura, paladeo
• esta locura
• Me ha buscado… compañero
• O soy yo quien la ha buscado
Mas qué importa, si es la misma ebriedad
El mismo ardor, el mismo fuero
El mismo alcohol, que nos quema
Por fuera y por adentro
Hoy no sé bien lo que soy
Ni si llora la alegría
• o se alegra este lamento
• solo se, que hay una brasa encendida
• que está quemando mi cuerpo
• tu inhóspito amor, es todo lo que tengo
• tu cuerpo de hielo, tu rechazo y el más amargo
• de los desconsuelos.
Hoy, mi boca, besa tu boca
Tu lengua, unge mi cielo
Y cada poro se alborota
Y cada hormona es un deseo
Mis pechos son dos corolas
Y fluyen los manantiales
Desde éste monte de Venus
Donde la sed te reclama
Y recorre cada puerto
Marinero de agua dulce
Besa mi boca, mi cuello
El lóbulo de mis oídos
Mi ombligo… y este paraje desierto
Virgen, como tierra virgen
Húmedo, tibio y sereno
Embriagado de tu aroma
Dúctil, maleable y fiero
Me asombra, el ansia de amarte
Me asombra, repetir mil veces
Lo mucho que te quiero.
Raquel Herrero
PERMITA EL DESTINO
PERMITA EL DESTINO
Allá, refugiada en un rincón de la memoria
Una imagen, un encuentro
Un pasaje Bíblico de una tal Magdalena
que retuvo como lienzo sagrado
La efigie, la filigrana de aquel maestro
Dios pagano, terrenal, engullido hasta la saciedad
por aquella boca, por aquellas manos.
Misterios sin desvelar, blancos como la blanca paloma
Como la espuma blanca de la mar
Tal vez el Eco de las caracolas, se resista a navegar
y, en el océano profundo de un mar calmo,
engullido por la soledad;
Queden por siempre los versos no entregados
La alegoría, la retórica, la metáfora
y aquella paz
Que dejaron en la orilla los presos condenados
a, no estar libres de pecados, ni arrepentidos de su pecar.
Permita el destino, bifurcar nuevos caminos
Sin rezos, sin oratorias, sin monte calvario
Donde se ha de arrastrar la cruz
Que la tierra del Olivo sea médano
donde se unan sin ira el norte y el sur.
Acá, en este corazón que late, desde siempre
Se guardaron los quilates, las piedras preciosas
y un diamante
Que como el mejor amante, jamás viera la luz
Raquel Herrero
Allá, refugiada en un rincón de la memoria
Una imagen, un encuentro
Un pasaje Bíblico de una tal Magdalena
que retuvo como lienzo sagrado
La efigie, la filigrana de aquel maestro
Dios pagano, terrenal, engullido hasta la saciedad
por aquella boca, por aquellas manos.
Misterios sin desvelar, blancos como la blanca paloma
Como la espuma blanca de la mar
Tal vez el Eco de las caracolas, se resista a navegar
y, en el océano profundo de un mar calmo,
engullido por la soledad;
Queden por siempre los versos no entregados
La alegoría, la retórica, la metáfora
y aquella paz
Que dejaron en la orilla los presos condenados
a, no estar libres de pecados, ni arrepentidos de su pecar.
Permita el destino, bifurcar nuevos caminos
Sin rezos, sin oratorias, sin monte calvario
Donde se ha de arrastrar la cruz
Que la tierra del Olivo sea médano
donde se unan sin ira el norte y el sur.
Acá, en este corazón que late, desde siempre
Se guardaron los quilates, las piedras preciosas
y un diamante
Que como el mejor amante, jamás viera la luz
Raquel Herrero
sábado, 7 de mayo de 2011
ERRANTE CAMINAR
ERRANTE CAMINAR
Amaina la tormenta
Mientras de forma evidente
Llueve en el corazón
Se ha empapado el humedal de la mente
Y de modo presente, se ha cenegado el Sol
Es un día diferente
Como tantos, como otros
Tan ausente…
Pasaron al anochecer, labriegos ardientes
Con afilada guadaña, marcando los dientes
Pasaron, desolando el paisaje
Arrancando uno a uno el germen naciente
Todo quedó baldío, nada fue suficiente
Fango, matorral y río
Convertidos en un mismo afluente
Vinieron a sesgar, a dejar:
Siglas en la frente
Señas de identidad
Ira, orgullo, preludio permanente
De indiferencia, de incordura, de acritud
Que perdura y, ¡Ay!, pobre de la figura
Que insensata, mire de frente
La vida es dura, para quien camina
Guiada por los halos de la Luna
Para quien, ve reflejada su imagen
En el agua clara, de aquella laguna
Y bebe de sus aguas y persigue su fortuna
Pan para su hambre, néctar para su sed
Abrigo que cubra su desnudez
Y un rayo de sol amigo, que caldee
Su gélida piel.
No sabe de amores y sueños
Ni entiende de ensueños que marquen su piel
Ella, errante peregrina, camina, porque no quiere
Sobre sus pasos retroceder.
Raquel Herrero
martes, 3 de mayo de 2011
PERFIL DESOLADO
PERFIL DESOLADO
Desolador;
No saber cómo enfrentar esa mirada
Incapaz de hacerme comprender
De mostrarme tal y como soy sin el temor
Que tantas noches me acompaña
Le llaman locura, a la amargura posada
En un dañado corazón
Dicen que la obsesión mantiene amurallada
La razón y en esta desazón
Hasta el alma se ha sentido desolada
Tanto cuesta comprender
Que desde siempre busqué una sombra
Un árbol acogedor, un tronco de madera noble
Donde poder reposar, la fatiga de las horas
Y olvidar que tuve miedo,
Mucho miedo de los hombres, de su género
Del uso y del abuso, de quien se cree
Poderoso y justiciero, quebrantando toda norma
Que le suene a honestidad.
Y en este pueril y angosto caminar
Fueron la fuerza del cariño, los te quiero
Tú presencia, tu compañía, tu llamada
El aliento, para negarme a renunciar
Y amar la vida, creyendo que era bella,
Como bella fuera siempre esa huella
Que tú dejaste, sembrando a cado paso
Sabanas de aliento puro, aire para respirar
Pregunto ahora desde este sentimiento
Que ha nacido mantenido en este fuero
Si tú, me enseñaste la senda de la libertad
El valor que como hembra fue heredado
Si convencida sé, que puedo alzar el vuelo
Aún con estas alas llenas de zurcidos y remiendos
Si de mí, obtuviste alguna fe olvidada
Algún aplomo y coraje, para no volver a recaer
Si te he acompañado minuto a minuto
En este largo y fatigoso viaje
Y he embebido una a una
La salitre de tus lacrimales
En el intento de calmar tú padecer
Dime,
Qué es lo que te cuesta tanto comprender
En este trayecto, jamás me sentí sola
Y amaba cada caricia, depositada en tu piel
Porque se, que te llegaban, como llega cada aurora
Si ya he cumplido y mi presencia te ahoga
Queda tranquilo
Me quedo, donde siempre estuve
Por si alguna vez decides ser de nuevo
Aquél trovador…
Que hasta el alma me enamora.
Raquel Herrero
domingo, 1 de mayo de 2011
SI ME CONFIRMAS
SI ME CONFIRMAS
Se despide Abril,
en un encuentro vacio de palabras
Como hábito Nazareno, su color es añil
Fuerte, penetrante, justiciero
Se despide Abril y hoy
Yo no supe asumir el desencuentro
Tan apegada a la vida, a ti,
a esos instantes que auguran
ser bálsamo de mi tormento
El cielo se cubre, se oscurece,
mientras abierta la carne;
Aborta gotas sangrantes, coaguladas de misterio
Ese misterio que nace
de aquella semilla injertada en su momento
Tan certera, tan amante,
que por más que me proponga
No se puede arrancar de mis adentros
El amor castiga, repite su plegaria,
obliga en su oratoria a rezar un mismo credo.
Creo, creo…, sin fe, sin esperanza,
con intenso dolor, con nostalgia
Creo, creo…
Que el amor castiga, que la entrega falla
Que no existe un camino, donde el amor mendigo,
reciba cobijo y una brizna de esperanza
La mendicidad es pecado, es castigo.
No me reconozcas, no es mi estilo,
La memoria sacra
se ha convertido en olvido.
Voy a beber de su cáliz, hasta embriagar mis sentidos
Si en algún momento, perdiera la razón o,
mi razón para seguir este camino;
Comprende al corazón, que de tanta desnudez
Quedó inmóvil y aterido
Si me confirmas, que el amor se paga,
que llega con acuse de recibo…
Llama en otro portalón
Porque todos mis bienes han quedado presos
Allá, a los lejos, donde triunfante palpita
Otro errante corazón.
Raquel Herrero
Se despide Abril,
en un encuentro vacio de palabras
Como hábito Nazareno, su color es añil
Fuerte, penetrante, justiciero
Se despide Abril y hoy
Yo no supe asumir el desencuentro
Tan apegada a la vida, a ti,
a esos instantes que auguran
ser bálsamo de mi tormento
El cielo se cubre, se oscurece,
mientras abierta la carne;
Aborta gotas sangrantes, coaguladas de misterio
Ese misterio que nace
de aquella semilla injertada en su momento
Tan certera, tan amante,
que por más que me proponga
No se puede arrancar de mis adentros
El amor castiga, repite su plegaria,
obliga en su oratoria a rezar un mismo credo.
Creo, creo…, sin fe, sin esperanza,
con intenso dolor, con nostalgia
Creo, creo…
Que el amor castiga, que la entrega falla
Que no existe un camino, donde el amor mendigo,
reciba cobijo y una brizna de esperanza
La mendicidad es pecado, es castigo.
No me reconozcas, no es mi estilo,
La memoria sacra
se ha convertido en olvido.
Voy a beber de su cáliz, hasta embriagar mis sentidos
Si en algún momento, perdiera la razón o,
mi razón para seguir este camino;
Comprende al corazón, que de tanta desnudez
Quedó inmóvil y aterido
Si me confirmas, que el amor se paga,
que llega con acuse de recibo…
Llama en otro portalón
Porque todos mis bienes han quedado presos
Allá, a los lejos, donde triunfante palpita
Otro errante corazón.
Raquel Herrero
miércoles, 20 de abril de 2011
-AYUDANOS A AYUDAR- POEMAS POR PALESTINA
TICA EN ESTE ENLACE Y SI TE GUSTA, VÓTAME POR FAVOR
POEMAS POR PALESTINA, PROYECTO SOLIDARIO, SON MUCHOS LOS NIÑOS QUE NOS NECESITAN
http://www.lapublicidadsemoja.org
POEMAS POR PALESTINA, PROYECTO SOLIDARIO, SON MUCHOS LOS NIÑOS QUE NOS NECESITAN
http://www.lapublicidadsemoja.org
martes, 19 de abril de 2011
EN ESTA ODA
EN ESTA ODA
No debieras de acercarte tanto a mí
No ves que nada consigues siendo así
Deja de ser mi carcelera, abre la celda
Debo salir
Tal vez, debieras de ser fría y embustera
Y dejar esas quimeras que nunca llegan a ti
Nada resuelve esa dermis delicada
Suave, atractiva, aun tersa,
Ni ese aroma que traspiras desde la piel
Ni tu fragancia de hembra
Ni esos senos de mujer
Ni el melódico reflejo del deseo, ni tu arrojo,
Ni esos ojos
Que brillan como purpurina en tu apasionado ser
No, no debieras de acercarte tanto mí
Porque resulta condena, tu imagen y cercanía
Arroja desde esta sinrazón
Todo aquello que a mí corazón
Va desangrando día tras día.
No te permitas vestirme de ilusión
Cuando desnuda mi alma quiera llenarse de amor
No me dibujes paisajes, no agregues a mi equipaje
Ansias provocadoras, sabanas de raso
Luces para mi alcoba
No me llenes de gemidos, cuando otros son los dedos
Que vagabundean a su albedrio
No urges dentro de mí, no me llenes de vacio
No, no deberías acercarte tanto a mí
Cuando sabes puedo ser, el más fiel de los testigos
Gritar, que soy capaz de alejarme de tu influencia
Devórame, en esta Oda, o,
Tenme clemencia
Apelo a tu indulgencia, porque bien sabes
Que ahora no puedo vivir sin ti.
Raquel Herrero
No debieras de acercarte tanto a mí
No ves que nada consigues siendo así
Deja de ser mi carcelera, abre la celda
Debo salir
Tal vez, debieras de ser fría y embustera
Y dejar esas quimeras que nunca llegan a ti
Nada resuelve esa dermis delicada
Suave, atractiva, aun tersa,
Ni ese aroma que traspiras desde la piel
Ni tu fragancia de hembra
Ni esos senos de mujer
Ni el melódico reflejo del deseo, ni tu arrojo,
Ni esos ojos
Que brillan como purpurina en tu apasionado ser
No, no debieras de acercarte tanto mí
Porque resulta condena, tu imagen y cercanía
Arroja desde esta sinrazón
Todo aquello que a mí corazón
Va desangrando día tras día.
No te permitas vestirme de ilusión
Cuando desnuda mi alma quiera llenarse de amor
No me dibujes paisajes, no agregues a mi equipaje
Ansias provocadoras, sabanas de raso
Luces para mi alcoba
No me llenes de gemidos, cuando otros son los dedos
Que vagabundean a su albedrio
No urges dentro de mí, no me llenes de vacio
No, no deberías acercarte tanto a mí
Cuando sabes puedo ser, el más fiel de los testigos
Gritar, que soy capaz de alejarme de tu influencia
Devórame, en esta Oda, o,
Tenme clemencia
Apelo a tu indulgencia, porque bien sabes
Que ahora no puedo vivir sin ti.
Raquel Herrero
sábado, 16 de abril de 2011
TODO ES TIEMPO
TODO ES TIEMPO
Todo es tiempo, amado mío todo es tiempo
El murmullo de las olas, el quejido del viento
El grito ahogado de la parturienta, mientras
Muerde sus labios para contemplar al hijo
Que nace desde sus adentros.
Cada paso que dimos, titubeantes, queriendo
Elevarnos a ras de suelo. Nuestras manos abiertas
De niño, cuando pedíamos cariño; desde aquellos ojos
Ávidos y tiernos.
La inocencia perdida, el engaño del maestro
Nuestras dudas y temores, las órdenes y los consejos
Que llegaban de los mayores, con acierto y errores
Previniendo un destino que anunciado llegaría
Con su paleta de colores
Dibujando los paisajes, escondiendo la ruta
Que nos llevaría a los horrores, marcando el paso
Entre la tierra y ese Cielo raso, sin paradas, ni concesiones
Todo es tiempo, amado mío, todo es tiempo
El ocupado y el perdido, la hoja que mustia
Quedó arraigada en aquel árbol caído
La fe que nos ampara, la creencia en lo divino
El ateísmo, las dudas, la leve voz de aquél mendigo
Su techo de estrechas, mi mirar hacía el olvido
El ombligo del mundo, la arrogancia, la nula prestancia
La ceguera fatua, cuando no interesa lo acontecido
Esta barca pequeña, que he forjado con mis manos
Que son ahora, apenas, dos remos ateridos
De tanto surcar los mares en Océanos tan fríos
De buscar la concordia, la sinergia de sus ríos
Los afluentes que nos unieran, en ese puerto perdido
Donde reposar al lado tuyo, diera a mi vida sentido
Navegué por los pantanos y apenas encontré
El Eco rezagado que anunciaba, caminar al lado mío
Todo es tiempo, amor mío, todo es tiempo
El añorado, el dividendo, el sin sentido
El que marca a deshoras un enjambre de testigos
Que afirman sin saber, que no es tuya mi piel
Ni son tuyos mis lamentos y latidos, cuando
Ignota su palabra, fingen que les importa tu
Extraño modo de vivir. El fracaso es miel y gloría
Para aquellos que nos ven sufrir encaramados
En la dura y cruel historia de nuestro devenir
Las marcas dejaron huella en la memoria, más
Qué importa, si todo fue por ti
Es un inmenso caudal, poseído por un volcán
Es un amor ciego, que deja resbalar lava de fuego
Es tiempo nuevo que está por llegar
Todo se reduce a ello, cuando desnudo mi pecho
Se irguen mis senos y en su canal estrecho
El tiempo gime, balbuceando por las sábanas calientes
De tu lecho
El poeta embriagado lo describe y entre versos suscribe
Todo es tiempo, amado mío, todo es tiempo.
Raquel Herrero
Todo es tiempo, amado mío todo es tiempo
El murmullo de las olas, el quejido del viento
El grito ahogado de la parturienta, mientras
Muerde sus labios para contemplar al hijo
Que nace desde sus adentros.
Cada paso que dimos, titubeantes, queriendo
Elevarnos a ras de suelo. Nuestras manos abiertas
De niño, cuando pedíamos cariño; desde aquellos ojos
Ávidos y tiernos.
La inocencia perdida, el engaño del maestro
Nuestras dudas y temores, las órdenes y los consejos
Que llegaban de los mayores, con acierto y errores
Previniendo un destino que anunciado llegaría
Con su paleta de colores
Dibujando los paisajes, escondiendo la ruta
Que nos llevaría a los horrores, marcando el paso
Entre la tierra y ese Cielo raso, sin paradas, ni concesiones
Todo es tiempo, amado mío, todo es tiempo
El ocupado y el perdido, la hoja que mustia
Quedó arraigada en aquel árbol caído
La fe que nos ampara, la creencia en lo divino
El ateísmo, las dudas, la leve voz de aquél mendigo
Su techo de estrechas, mi mirar hacía el olvido
El ombligo del mundo, la arrogancia, la nula prestancia
La ceguera fatua, cuando no interesa lo acontecido
Esta barca pequeña, que he forjado con mis manos
Que son ahora, apenas, dos remos ateridos
De tanto surcar los mares en Océanos tan fríos
De buscar la concordia, la sinergia de sus ríos
Los afluentes que nos unieran, en ese puerto perdido
Donde reposar al lado tuyo, diera a mi vida sentido
Navegué por los pantanos y apenas encontré
El Eco rezagado que anunciaba, caminar al lado mío
Todo es tiempo, amor mío, todo es tiempo
El añorado, el dividendo, el sin sentido
El que marca a deshoras un enjambre de testigos
Que afirman sin saber, que no es tuya mi piel
Ni son tuyos mis lamentos y latidos, cuando
Ignota su palabra, fingen que les importa tu
Extraño modo de vivir. El fracaso es miel y gloría
Para aquellos que nos ven sufrir encaramados
En la dura y cruel historia de nuestro devenir
Las marcas dejaron huella en la memoria, más
Qué importa, si todo fue por ti
Es un inmenso caudal, poseído por un volcán
Es un amor ciego, que deja resbalar lava de fuego
Es tiempo nuevo que está por llegar
Todo se reduce a ello, cuando desnudo mi pecho
Se irguen mis senos y en su canal estrecho
El tiempo gime, balbuceando por las sábanas calientes
De tu lecho
El poeta embriagado lo describe y entre versos suscribe
Todo es tiempo, amado mío, todo es tiempo.
Raquel Herrero
miércoles, 13 de abril de 2011
DEL ARBOL CAIDO
DEL ARBOL CAIDO
Maldecir la suerte
Es negarle la vida al retorno
Otras veces, tantas que no quiero recordar
Sentía, como el abismo era mi única presencia
Como la ausencia, me dañaba más y más
No existe lo casual, sí, la causa que causa
Esta disconformidad
Por eso apelo al que siempre fuera mi estandarte
Al que bien pudiera romper cada quimera
Elevarme, hacia lo más alto de los madrigales
Lucir como emblema, silenciar,
Este veto que imponen los juglares.
Si pretendes airear mis fracasos
Ve despacio, no resulte seas tú quien fracasó
Desde siempre la entrega por amor es vulnerable
Arrincona y acciona, nobles sentimientos
Que como leña prendida, en la hoguera arden
Desde siempre, el tiempo es testigo de aquello
Que resultaba tremendo delirio…, inexplicable.
Del árbol caído, muchos hicieron leño
Fuego, para calentarse
Mas el árbol caído, cayó sin dueño,
violentaste su libertad, fue robo, hurto, desdeño
La elección de un destino, no siempre se gana por empeño
La magna obra del autor, no lapida a los actores
Aquellos a quienes entregó un papel
Para conjugar quizás, el éxito de sus pasiones.
De mi elección personal, se lo que no debo decidir
Cuando alejado de mi, hay otro corazón distante
No es casual la solitaria decisión
Es este amor que no muere, habitado en otra carne
Causante de esta eterna rebelión.
Raquel Herrero
Maldecir la suerte
Es negarle la vida al retorno
Otras veces, tantas que no quiero recordar
Sentía, como el abismo era mi única presencia
Como la ausencia, me dañaba más y más
No existe lo casual, sí, la causa que causa
Esta disconformidad
Por eso apelo al que siempre fuera mi estandarte
Al que bien pudiera romper cada quimera
Elevarme, hacia lo más alto de los madrigales
Lucir como emblema, silenciar,
Este veto que imponen los juglares.
Si pretendes airear mis fracasos
Ve despacio, no resulte seas tú quien fracasó
Desde siempre la entrega por amor es vulnerable
Arrincona y acciona, nobles sentimientos
Que como leña prendida, en la hoguera arden
Desde siempre, el tiempo es testigo de aquello
Que resultaba tremendo delirio…, inexplicable.
Del árbol caído, muchos hicieron leño
Fuego, para calentarse
Mas el árbol caído, cayó sin dueño,
violentaste su libertad, fue robo, hurto, desdeño
La elección de un destino, no siempre se gana por empeño
La magna obra del autor, no lapida a los actores
Aquellos a quienes entregó un papel
Para conjugar quizás, el éxito de sus pasiones.
De mi elección personal, se lo que no debo decidir
Cuando alejado de mi, hay otro corazón distante
No es casual la solitaria decisión
Es este amor que no muere, habitado en otra carne
Causante de esta eterna rebelión.
Raquel Herrero
lunes, 11 de abril de 2011
viernes, 8 de abril de 2011
DESDE SU ESENCIA
DESDE SU ESENCIA
En esta noche desvelada
Se me infringía, dar una vuelta por tu esencia
La que ayer me confesaba una solidez meditada
Sosteniendo, una calma qué, sofocada
Acertó a languidecer, sin esperar, ni comparecer
Ante su ignota mirada.
Me costaba comprender aquella decisión que confesaba
Preferencias inusitadas. Retirándole a la flor, su perfume
Deshojando cada pétalo, sin una sola mirada
Vaciando un espacio, que casi por piedad
Necesitaba ser llenado
La actuación, resultó con diploma de posgrado
Cuando desde la escuela de la vida tristemente decidimos
Herir a quien amamos, para que ganen batalla, aquellos
Que jamás darían el todo por la nada
Complejo, mirarse en el espejo, sin sentir
Que no hubo tal vez, tal fingimiento
Que la piel perdió tersura y brillo, que los ojos
Ya no resultan cristalinos, que perdieron esa luz que emana
Desde un fuego encendido. Qué la retina se desprendió
Al derramar cada gota de licuado salino
Que en el canal de su pecho se perdió guía y camino
Que el olvido se hizo viejo y olvidó lo más querido.
Así paso la noche, esta noche de vigilia
Hasta que un amanecer compadecido, se prendó de mí
Dejándome rendida
Fue entonces cuando de un mal sueño desperté
Y tú llegabas… con tu avidez y dulzura
Para calmar esta sed, que de tan lejos provenía
Certera, como el mismo renacer
Raquel Herrero
miércoles, 6 de abril de 2011
ATURDIMIENTO VORAZ
ATURDIMIENTO VORAZ
Es el Eco del silencio,
El que llega para aturdir,
Para agasajar con su insolencia los recuerdos
Aquellos que marcan en la piel
Cada huella de tanto llano desierto
Entremezclado de gritos lastimosos
Gritos airados, vocablos rotos
Y sabor amargo en la boca, que mastica
Para poder digerir y tragar
La impresentable y cobarde retirada de la vida
De modo inconsciente, se consiente
Se mira hacia el interior y la incordura pretende
Pagar algún error, con la mirada al frente
Descubrir que tal vez, queramos redimir
Un supuesto pecado, un pensar diferente
Cuando callamos ese nombre del amor
Que nos cruje, como cruje el desequilibrio de los huesos
Como cruje el zigzagueo entre los dientes.
No está preparado el mundo, ni el hombre
Para aceptar su derrota, lo “indigno” de proclamar
Que sólo por amor, despide su esencia el alma rota
Que llegaron a destiempo las flores que perfuman
La piel que exuda su llanto en la sien
La penitencia dicta su sentencia
Es del prójimo el perfume que pretendes
Son otros los ojos que brillan junto a él
Tu sentimiento hace ya tiempo, es y fue pecaminoso
Es obvia la cruz que has de llevar por él
Posiblemente, redimiendo de modo erróneo
El haberte aferrado a un cariño tan hondo
Del que no puedes ni te quieres desprender
Misterios al descubierto, de un camino incierto
Que en algún momento comenzaste a recorrer
Tus pasos, llevaran siempre encadenados
Los silentes latidos, lacerados
De aquél sobreviviente qué por no morir
A un hierro rojizo, candente…se aferró
Si te preguntan, no reniegues de lo evidente
Es un amor insuficiente, tristemente insuficiente
Que desde siempre te esperó.
Raquel Herrero
Es el Eco del silencio,
El que llega para aturdir,
Para agasajar con su insolencia los recuerdos
Aquellos que marcan en la piel
Cada huella de tanto llano desierto
Entremezclado de gritos lastimosos
Gritos airados, vocablos rotos
Y sabor amargo en la boca, que mastica
Para poder digerir y tragar
La impresentable y cobarde retirada de la vida
De modo inconsciente, se consiente
Se mira hacia el interior y la incordura pretende
Pagar algún error, con la mirada al frente
Descubrir que tal vez, queramos redimir
Un supuesto pecado, un pensar diferente
Cuando callamos ese nombre del amor
Que nos cruje, como cruje el desequilibrio de los huesos
Como cruje el zigzagueo entre los dientes.
No está preparado el mundo, ni el hombre
Para aceptar su derrota, lo “indigno” de proclamar
Que sólo por amor, despide su esencia el alma rota
Que llegaron a destiempo las flores que perfuman
La piel que exuda su llanto en la sien
La penitencia dicta su sentencia
Es del prójimo el perfume que pretendes
Son otros los ojos que brillan junto a él
Tu sentimiento hace ya tiempo, es y fue pecaminoso
Es obvia la cruz que has de llevar por él
Posiblemente, redimiendo de modo erróneo
El haberte aferrado a un cariño tan hondo
Del que no puedes ni te quieres desprender
Misterios al descubierto, de un camino incierto
Que en algún momento comenzaste a recorrer
Tus pasos, llevaran siempre encadenados
Los silentes latidos, lacerados
De aquél sobreviviente qué por no morir
A un hierro rojizo, candente…se aferró
Si te preguntan, no reniegues de lo evidente
Es un amor insuficiente, tristemente insuficiente
Que desde siempre te esperó.
Raquel Herrero
jueves, 31 de marzo de 2011
JUNCO MARTILLO Y FLOR
JUNCO, MARTILLO Y FLOR
Me resulta inevitable
Es necesario te cuente, mi necesidad de voz
No comprender, como sin ti, cada día, vida
Cada día, resulta soportable
Cuando se bien, que nada es fácil en este devenir
Me pediste que me llene de oxígeno, de aire
Qué, descontamine un maltrecho corazón
Que procure, retomar la cordura
Y en el fondo de todo; ser feliz como la flor
Te obedezco, fiel a mi fidelidad
Me contengo,
Ni una sola de tanta lágrima
Has de verme derramar
Debieras de saber, como duelen los silencios
Esta falta plena de libertad, los recuerdos
De aquellas manos que no hace tanto
Eran caricias suaves, tacto, roce…
Y lo que yo creía un cariño sin igual
Hoy, contengo mi respiración, observo y me reservo
La ingrata sensación de imaginar
Que entre nosotros, hubo siempre una barrera infranqueable
Que a base de martillo y flor, mantuvimos aquello
Que de querer explicarlo; no creo, comprendiera nadie
Yo, soy dúctil, maleable. Tú, eres junco,
Aferrado en un lago de arenas movedizas
Y sin embargo, junco anclado,
Que de no ser por el viento,
Viento valiente, sutil, descarado…
No movería, ni uno solo de sus ramajes bifurcados
En ese terreno, húmedo, baldío y pantanoso
Pero su hogar al fin… no hay cabida
Para quien tanto te ha querido.
Te reprocho sin maldad, añorando
Lo volátil, lo espontáneo, o quizá lo predecible
Lo meditado, cada palabra estudiada, sin temor, sin cuidado
Para no dañar, este músculo sangrante
Que vaga errante por caminos olvidados
La fuerza de la fe, quebrará mis huesos
Cuando regrese, a la conciencia abrupta
De este amor, que de tanto grito
Solo su mudez ha conquistado.
Raquel Herrero
Me resulta inevitable
Es necesario te cuente, mi necesidad de voz
No comprender, como sin ti, cada día, vida
Cada día, resulta soportable
Cuando se bien, que nada es fácil en este devenir
Me pediste que me llene de oxígeno, de aire
Qué, descontamine un maltrecho corazón
Que procure, retomar la cordura
Y en el fondo de todo; ser feliz como la flor
Te obedezco, fiel a mi fidelidad
Me contengo,
Ni una sola de tanta lágrima
Has de verme derramar
Debieras de saber, como duelen los silencios
Esta falta plena de libertad, los recuerdos
De aquellas manos que no hace tanto
Eran caricias suaves, tacto, roce…
Y lo que yo creía un cariño sin igual
Hoy, contengo mi respiración, observo y me reservo
La ingrata sensación de imaginar
Que entre nosotros, hubo siempre una barrera infranqueable
Que a base de martillo y flor, mantuvimos aquello
Que de querer explicarlo; no creo, comprendiera nadie
Yo, soy dúctil, maleable. Tú, eres junco,
Aferrado en un lago de arenas movedizas
Y sin embargo, junco anclado,
Que de no ser por el viento,
Viento valiente, sutil, descarado…
No movería, ni uno solo de sus ramajes bifurcados
En ese terreno, húmedo, baldío y pantanoso
Pero su hogar al fin… no hay cabida
Para quien tanto te ha querido.
Te reprocho sin maldad, añorando
Lo volátil, lo espontáneo, o quizá lo predecible
Lo meditado, cada palabra estudiada, sin temor, sin cuidado
Para no dañar, este músculo sangrante
Que vaga errante por caminos olvidados
La fuerza de la fe, quebrará mis huesos
Cuando regrese, a la conciencia abrupta
De este amor, que de tanto grito
Solo su mudez ha conquistado.
Raquel Herrero
jueves, 17 de marzo de 2011
A LA DERIVA
A LA DERIVA
Por última vez, decido recorrer este sendero
Temerosa y herida,
Doliente, confusa, perdida
Por última vez, “lo juro”
Me dispongo a ser mendiga de un querer
Y aunque me cueste la vida
Este sendero, no lo vuelvo a recorrer
Intuyo la compasión no requerida
La mentira piadosa, que pueda taponar
El sangrado de las vías
Apelo a mi ceguera;
A que sea la distancia quien promueva
Éste delirio mental
Ésta confusión primera
Apelo, lo mismo que ruego
Se aleje de mi, su realidad
No pude entregar más,
Las profundas raíces, se han convertido en cadenas
Duras, como el acero
Rudas, como el propio carcelero
Mas, hay ramajes que cubren
Los remos de este velero
La partida resultaría innoble e imposible
El corazón y la sangre, van primero
Desde tanta lágrima, he creado este mar
Y en ése mar, quedó ahogado el intento
Y aunque eligiera caminar
Otros, llegaron primero
Y ahora siento que solo soy
Harina de otro costal
Feligresa concubina
Atenea sin laudo, ni lugar
Presa, de una matriz que ha fecundado
Hijos del amor, “hasta morir”
En esta decisión de desamparo
Un juramento por dignidad,
Seria, jurar en vano
Pues no existe el arrepentimiento
De cada paso dado, con meridiana claridad
De una entrega total
Sin acuse de recibo
De, un espíritu inclemente en su final
Está trazada la ruta
Dibujado el mapa para navegar
Pero, el abatimiento es, una constante
Para este cuerpo emigrante
En esta ruta filial
Con la última ilusión sostengo
Éste timón que la vida
Me quiso entregar
Las fuerzas se van desvaneciendo
Es posible, que viaje a la deriva
O, puede qué sea posible
Que, de este naufragio
Mi alma llegue alguien a rescatar.
Raquel Herrero
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