viernes, 8 de abril de 2011

DESDE SU ESENCIA


DESDE SU ESENCIA



En esta noche desvelada


Se me infringía, dar una vuelta por tu esencia


La que ayer me confesaba una solidez meditada


Sosteniendo, una calma qué, sofocada


Acertó a languidecer, sin esperar, ni comparecer


Ante su ignota mirada.






Me costaba comprender aquella decisión que confesaba


Preferencias inusitadas. Retirándole a la flor, su perfume


Deshojando cada pétalo, sin una sola mirada


Vaciando un espacio, que casi por piedad


Necesitaba ser llenado


La actuación, resultó con diploma de posgrado


Cuando desde la escuela de la vida tristemente decidimos


Herir a quien amamos, para que ganen batalla, aquellos


Que jamás darían el todo por la nada


Complejo, mirarse en el espejo, sin sentir


Que no hubo tal vez, tal fingimiento


Que la piel perdió tersura y brillo, que los ojos


Ya no resultan cristalinos, que perdieron esa luz que emana


Desde un fuego encendido. Qué la retina se desprendió


Al derramar cada gota de licuado salino


Que en el canal de su pecho se perdió guía y camino


Que el olvido se hizo viejo y olvidó lo más querido.


Así paso la noche, esta noche de vigilia


Hasta que un amanecer compadecido, se prendó de mí


Dejándome rendida






Fue entonces cuando de un mal sueño desperté


Y tú llegabas… con tu avidez y dulzura


Para calmar esta sed, que de tan lejos provenía


Certera, como el mismo renacer






Raquel Herrero

miércoles, 6 de abril de 2011

ATURDIMIENTO VORAZ

ATURDIMIENTO VORAZ


Es el Eco del silencio,


El que llega para aturdir,


Para agasajar con su insolencia los recuerdos


Aquellos que marcan en la piel


Cada huella de tanto llano desierto


Entremezclado de gritos lastimosos


Gritos airados, vocablos rotos


Y sabor amargo en la boca, que mastica


Para poder digerir y tragar


La impresentable y cobarde retirada de la vida






De modo inconsciente, se consiente


Se mira hacia el interior y la incordura pretende


Pagar algún error, con la mirada al frente


Descubrir que tal vez, queramos redimir


Un supuesto pecado, un pensar diferente


Cuando callamos ese nombre del amor


Que nos cruje, como cruje el desequilibrio de los huesos


Como cruje el zigzagueo entre los dientes.






No está preparado el mundo, ni el hombre


Para aceptar su derrota, lo “indigno” de proclamar


Que sólo por amor, despide su esencia el alma rota


Que llegaron a destiempo las flores que perfuman


La piel que exuda su llanto en la sien


La penitencia dicta su sentencia


Es del prójimo el perfume que pretendes


Son otros los ojos que brillan junto a él


Tu sentimiento hace ya tiempo, es y fue pecaminoso


Es obvia la cruz que has de llevar por él


Posiblemente, redimiendo de modo erróneo


El haberte aferrado a un cariño tan hondo


Del que no puedes ni te quieres desprender


Misterios al descubierto, de un camino incierto


Que en algún momento comenzaste a recorrer


Tus pasos, llevaran siempre encadenados


Los silentes latidos, lacerados


De aquél sobreviviente qué por no morir


A un hierro rojizo, candente…se aferró


Si te preguntan, no reniegues de lo evidente


Es un amor insuficiente, tristemente insuficiente


Que desde siempre te esperó.



Raquel Herrero

jueves, 31 de marzo de 2011

JUNCO MARTILLO Y FLOR

JUNCO, MARTILLO Y FLOR


Me resulta inevitable

Es necesario te cuente, mi necesidad de voz

No comprender, como sin ti, cada día, vida

Cada día, resulta soportable

Cuando se bien, que nada es fácil en este devenir

Me pediste que me llene de oxígeno, de aire

Qué, descontamine un maltrecho corazón

Que procure, retomar la cordura

Y en el fondo de todo; ser feliz como la flor

Te obedezco, fiel a mi fidelidad

Me contengo,

Ni una sola de tanta lágrima

Has de verme derramar

Debieras de saber, como duelen los silencios

Esta falta plena de libertad, los recuerdos

De aquellas manos que no hace tanto

Eran caricias suaves, tacto, roce…

Y lo que yo creía un cariño sin igual

Hoy, contengo mi respiración, observo y me reservo

La ingrata sensación de imaginar

Que entre nosotros, hubo siempre una barrera infranqueable

Que a base de martillo y flor, mantuvimos aquello

Que de querer explicarlo; no creo, comprendiera nadie

Yo, soy dúctil, maleable. Tú, eres junco,

Aferrado en un lago de arenas movedizas

Y sin embargo, junco anclado,

Que de no ser por el viento,

Viento valiente, sutil, descarado…

No movería, ni uno solo de sus ramajes bifurcados

En ese terreno, húmedo, baldío y pantanoso

Pero su hogar al fin… no hay cabida

Para quien tanto te ha querido.

Te reprocho sin maldad, añorando

Lo volátil, lo espontáneo, o quizá lo predecible

Lo meditado, cada palabra estudiada, sin temor, sin cuidado

Para no dañar, este músculo sangrante

Que vaga errante por caminos olvidados

La fuerza de la fe, quebrará mis huesos

Cuando regrese, a la conciencia abrupta

De este amor, que de tanto grito

Solo su mudez ha conquistado.



Raquel Herrero

jueves, 17 de marzo de 2011

A LA DERIVA


A LA DERIVA



Por última vez, decido recorrer este sendero


Temerosa y herida,


Doliente, confusa, perdida


Por última vez, “lo juro”


Me dispongo a ser mendiga de un querer


Y aunque me cueste la vida


Este sendero, no lo vuelvo a recorrer






Intuyo la compasión no requerida


La mentira piadosa, que pueda taponar


El sangrado de las vías






Apelo a mi ceguera;


A que sea la distancia quien promueva


Éste delirio mental


Ésta confusión primera


Apelo, lo mismo que ruego


Se aleje de mi, su realidad


No pude entregar más,


Las profundas raíces, se han convertido en cadenas


Duras, como el acero


Rudas, como el propio carcelero


Mas, hay ramajes que cubren


Los remos de este velero






La partida resultaría innoble e imposible


El corazón y la sangre, van primero






Desde tanta lágrima, he creado este mar


Y en ése mar, quedó ahogado el intento


Y aunque eligiera caminar


Otros, llegaron primero


Y ahora siento que solo soy


Harina de otro costal


Feligresa concubina


Atenea sin laudo, ni lugar


Presa, de una matriz que ha fecundado


Hijos del amor, “hasta morir”






En esta decisión de desamparo


Un juramento por dignidad,


Seria, jurar en vano


Pues no existe el arrepentimiento


De cada paso dado, con meridiana claridad


De una entrega total


Sin acuse de recibo


De, un espíritu inclemente en su final






Está trazada la ruta


Dibujado el mapa para navegar


Pero, el abatimiento es, una constante


Para este cuerpo emigrante


En esta ruta filial






Con la última ilusión sostengo


Éste timón que la vida


Me quiso entregar


Las fuerzas se van desvaneciendo


Es posible, que viaje a la deriva


O, puede qué sea posible


Que, de este naufragio


Mi alma llegue alguien a rescatar.






Raquel Herrero

sábado, 12 de marzo de 2011

ENSOÑACIÓN


ENSOÑACIÓN







Ensoñación, que lleva cada noche


A estrenar el nuevo lecho


A tomar por asalto compartido


Las mieles, los jugos, los besos


Plenilunio de la imaginación


Qué desata la quietud, que busca


Qué intuye cada movimiento


Como dos ramas azoradas, cuando


Vibran y se rozan, remontadas por el viento


Ensoñación, que decide para el tiempo


Favor, predispuesto






El olor a Jazmín, impregnando los cuerpos


Llenando la estancia, apagando el eco,


La llamada, dejando paso a la piel


A las caricias soñadas.






Hay un sueño que despierta


A la débil compostura del ansia rezagada


Desenfreno voluptuoso, sin pecado


Lejos del arrepentimiento, deseado


Urgente, complejo


Antiguo como génesis del los tiempos






Qué no muerda el polvo


Lo que me resta en este proceso


Impúdico el verbo, se regocija


Una tarde de ensoñación, llama


Desnudando su misterio.






Raquel Herrero

martes, 8 de marzo de 2011

NECESITO AL HOMBRE

NECESITO AL HOMBRE


Sabes, mujer

Yo necesito al hombre a mi lado

Necesito al varón, qué

Cuando vea mi tristeza, seque mi llanto

Al hombre que vele junto a mí

La ternura de un recién nacido

Que no se olvide, que por él

Y nuestro amor, lo parí,

Lo engendramos, lo quise

Sin saber cómo era, hombre

Mujer, hijo, sencillamente

Que de mis venas se alimenta

Sí, yo necesito al hombre

Que me escuche, que comprenda

Y que no dude, que si algo necesita

En mí, en mi cariño, está la mejor apuesta

Que llore como hombre y que ría

Cuando la vida le sonría, que sepa

Que no es más hombre, el que por pura

Y orgullosa “fe de vida”, decide negar

Que el hombre, es sensible…,

Decide negar qué

dentro de su sabiduría esconde

La humildad,

aquella que lo engrandece como hombre

Porque ése es el hombre, que a mí me ganará

Sabes mujer,

Me valgo sola, se defenderme, trabajar

Mirar a la vida de frente, caminar

Se llorar, maldecir, se amar.

Más te digo qué

Quiero y necesito al hombre

Como compañero, como un igual

Varón que me satisfaga, que llene mi piel

De versos y palabras

Varón que redima, las ansias de mi morada

Varón, que gime, varón que brama

Varón qué, por pura pasión

Llena y difunde, esa luz…, esa costumbre

De entregar amor, mucho amor

Cada mañana.



Raquel Herrero

NECESITO AL HOMBRE

NECESITO AL HOMBRE


Sabes, mujer

Yo necesito al hombre a mi lado

Necesito al varón, qué

Cuando vea mi tristeza, seque mi llanto

Al hombre que vele junto a mí

La ternura de un recién nacido

Que no se olvide, que por él

Y nuestro amor, lo parí,

Lo engendramos, lo quise

Sin saber cómo era, hombre

Mujer, hijo, sencillamente

Que de mis venas se alimenta

Sí, yo necesito al hombre

Que me escuche, que comprenda

Y que no dude, que si algo necesita

En mí, en mi cariño, está la mejor apuesta

Que llore como hombre y que ría

Cuando la vida le sonría, que sepa

Que no es más hombre, el que por pura

Y orgullosa “fe de vida”, decide negar

Que el hombre, es sensible…,

Decide negar qué

dentro de su sabiduría esconde

La humildad,

aquella que lo engrandece como hombre

Porque ése es el hombre, que a mí me ganará

Sabes mujer,

Me valgo sola, se defenderme, trabajar

Mirar a la vida de frente, caminar

Se llorar, maldecir, se amar.

Más te digo qué

Quiero y necesito al hombre

Como compañero, como un igual

Varón que me satisfaga, que llene mi piel

De versos y palabras

Varón que redima, las ansias de mi morada

Varón, que gime, varón que brama

Varón qué, por pura pasión

Llena y difunde, esa luz…, esa costumbre

De entregar amor, mucho amor

Cada mañana.



Raquel Herrero

NECESITO AL HOMBRE

NECESITO AL HOMBRE


Sabes, mujer

Yo necesito al hombre a mi lado

Necesito al varón, qué

Cuando vea mi tristeza, seque mi llanto

Al hombre que vele junto a mí

La ternura de un recién nacido

Que no se olvide, que por él

Y nuestro amor, lo parí,

Lo engendramos, lo quise

Sin saber cómo era, hombre

Mujer, hijo, sencillamente

Que de mis venas se alimenta

Sí, yo necesito al hombre

Que me escuche, que comprenda

Y que no dude, que si algo necesita

En mí, en mi cariño, está la mejor apuesta

Que llore como hombre y que ría

Cuando la vida le sonría, que sepa

Que no es más hombre, el que por pura

Y orgullosa “fe de vida”, decide negar

Que el hombre, es sensible…,

Decide negar qué

dentro de su sabiduría esconde

La humildad,

aquella que lo engrandece como hombre

Porque ése es el hombre, que a mí me ganará

Sabes mujer,

Me valgo sola, se defenderme, trabajar

Mirar a la vida de frente, caminar

Se llorar, maldecir, se amar.

Más te digo qué

Quiero y necesito al hombre

Como compañero, como un igual

Varón que me satisfaga, que llene mi piel

De versos y palabras

Varón que redima, las ansias de mi morada

Varón, que gime, varón que brama

Varón qué, por pura pasión

Llena y difunde, esa luz…, esa costumbre

De entregar amor, mucho amor

Cada mañana.



Raquel Herrero

domingo, 6 de marzo de 2011

TE BUSCO POETA

TE BUSCO, POETA


Qué ha sucedido poeta


Que ya no le escribes al amor






Acaso tu corazón, se hizo roca


Dura piedra


O acaso…, miedo al fracaso


lo has empeñado sin compasión






Qué ha sucedido poeta


Que ya no buscas estrellas


Que iluminen, oscuras noches


Veladas de tristeza






Dime poeta sabio


Porqué, no llega tu esencia


Las calas se han escarchado


No hay jazmín de primavera






Donde has dejado poeta


Ése, tu desvarío


Locura siempre perenne


De inigualable cadencia






Poeta del desafío


Donde has dejado la apuesta


De versar a las pasiones


De dulcineas secretas






No ves que lloran, poeta


Quien, te apartó de la vereda


No ves qué inquieta su alma


Vaga en busca de tus letras






Vuelve, poeta de vida


Retoma la sed primera


Bebe, de este cántaro sin nombre


Comparte su jugoso néctar






Que ha sucedido poeta…


Te espero… en la misma senda



Raquel Herrero

NO TE ATREVAS

NO TE ATREVAS


Este hondo suspiro sin eco

Este amor sin medida, sin freno

Qué hice, por merecer tanto lamento

Genero impotencia, desconsuelo

Me arde la sangre, mientras vibra

Uno a uno, cada hueso

Te pasaste, de dañar con esa saña

Te burlaste, de un amor sereno

Y ahora;

Gimen la rabia, la impotencia

Gimen, al promulgar este duelo

No vengas a llamarme

Si piensas seguir mintiendo

No, no vuelvas a buscarme

Porque he decidido, acabar este reto

No merezco el escarnio

Del que tan solo tú, eres dueño

No supiste quererme, dime entonces

Para qué te quiero.

De mi carne mordiste

Hasta dejarme el pellejo

Espero, que sepas aprovecharlo

Espero, que ancho y azul sea tu cielo

Pero no te permitas asomar siquiera

A este mi desconsuelo



En algún momento,

No quedará ni una lágrima

No aparecerá, ni un solo recuerdo

Que embargue, que usurpe, que dañe

Mi universo

Entre versos te juro, no mencionar el secreto

Que me alzaba hasta la cumbre

Hasta que tú,

Tristemente tú;

Me has arrojado al suelo

Definitivamente vete, ya no eres, ya no lloro

Ya no veo.

Cegada estoy por este amor que ha decidido

Morir, morir, alzar el vuelo

He de matarlo, para revivir, ahora lo entiendo

Eso hiciste tu conmigo…en paz estamos

Adiós.., amor de nadie, amor… tan ciego



Raquel Herrero

lunes, 28 de febrero de 2011

TRUNCADA VOLUNTAD


TRUNCADA VOLUNTAD



Vive en ese cuerpo fragmentado


La coyuntura de sus huesos


Es apenas el equilibrio que sostiene


Un organismo desembocado


Una entidad, cuya personalidad


Debió de quedar en algún lugar alado


Deambulante, de destino quieto


Y a la par tan inconstante


Paradoja de este cuadro sin paisaje






Obtusa la mente, cree saber


Lo que no comprende


Confusa, viaja por lugares diferentes


Busca, reconoce y desconoce…


Su aptitud es discernir, alcanzar la luz


Es la cara y la cruz, hemisferios cerebrales


Que se entrecruzan sin vocales


Enigma sin rostro, ocultando verdades


Capacidad, discapacitada,


A groso modo


Voluntad truncada…


Hallar el modo de sentirse alguien


Cuando en el intento


Sigue sintiéndose la nada.






Raquel Herrero

sábado, 19 de febrero de 2011

MUTAR DE PIEL

MUTAR DE PIEL


Pobre y salvaje animal,


que descubre en su ignoto raciocinio


como es capaz, de mutar su piel


de vestirla de harapos y congregar


a nobles y plebeyos, dispuestos a


decapitar, desacato inmoral


con su máscara ideal, para crujir el fracaso


que nuca quiso, ser aliado de la honestidad


Pobre ser anodino,


Capaz de hacer jirones la propia piel


Para sembrar “sus razones” por doquier


Sagaz y avariento, encelado de maldad


Corta el viento, pisotea el tiempo


Se arrastra como víbora infernal


Vive, muriendo de celos, siempre ajeno


A la verdad


Miente, corroe cada firmamento


Analítico voraz, bien afilados los dientes


Arrogante e inclemente, morir o matar


Deficiente mental para quien nada


Resulta suficiente, la carroña no es manjar


Pobre animal, llamado hombre


Humano sin humanidad, que destruye


La luz de las auroras, la brisa serena


La barca, su playa, su arena, ay, hombre


Que hasta su piel, sabe a hiel, y su lengua


Arroja elixires venenosos, amargos como cicuta


Prostíbulo de ruta donde, lobos infernales


marcan con sus vocales la pérfida lucidez


de mutar de piel a ritmo de sus caudales


pobre acaudalado, que todo lo tienes


y tan poco vales.

Raquel Herrero

viernes, 11 de febrero de 2011

DESDE LA SOMBRA

DESDE LA SOMBRA


Van en busca de la sombra, el perro y su amo

Va el campesino a mitad de su jornada

Con su bota de vino, su pan y su calma

Buscando el descanso, remanso para

Su cuerpo cansado

Reposa entre la hierba fresca

Bajo el altivo roble qué, por noble

Ya cumple los cien años.

Buscan la sombra los canteros

Que a destajo, bajo un sol de justicia

Rompen piedra tras piedra

Buscando, extrayendo, el noble metal

Que se oculta en sus adentros.



Es dura la vida y fatigoso el sendero

La sombra, el alivio para el jornalero

Nada sabe el hambre de soles ardiendo

Regando de sudores, hasta quebrar el aliento.



Y a la sombra, viven también los sentimientos

Esa entrega total que camina a paso lento

Para que no se escuchen quejidos o lamentos

Quedan en la sombra los cariños ciegos

Del hijo que cada día a su madre nombra

Y encuentra cama y mantel, qué lucen para él

Mientras ella, queda en la sombra.



En la sombra se quedan los besos amantes

Las caricias, los te quiero y ese aliento constante

Qué da, quien decide la ofrenda silenciosa

Porque procede y debe, enjugar las lágrimas

De los pobres, de los tristes, de los marginados

De los débiles, de los de tez morena

Y también, “Cómo no”, aquellos de rostro pálido.



Desde la sombra todo es vehemencia

Para el ser amado que prodiga su cariño

Tal vez, con un gesto, tal vez, con un guiño

Y ella, la entrega toda, la dama sin mundo

Sin horas, la diosa de los sueños, la aurora

La que nada pide y en silencio implora

Se reconforta con la fe, de que algún día

Alguien se decida a sacarla de la sombra.



Raquel Herrero

sábado, 29 de enero de 2011

AY, QUIEN PUDIERA


AY, QUIEN PUDIERA



Viajan los versos, acunados, consentidos,


Demacrados, tristes, tantas veces


y, otras tantas, tan alegres…


Viajan los verbos, van y vuelven


Canción y olvido, retahíla perenne






Viajan,


Con su maleta llena de recuerdos


Franqueando cualquier destino


Le roban alas al viento, amarras a ese mar


Embravecido


Se ocultan en los vagones del viejo tren


navegan calmos o agitados,


por el curso de los ríos


Su sustento; lo que sus ojos ven






Así son ellos,


Tomándose la vida a su libre albedrio


Cómo las luces cuando titilan


Cómo el campanario llamando al gentío


Cómo el flautista de hamelín


O aquel jilguero y su melódico trino






Viajan los versos del poeta herido


Del enamorado, de aquél pobre infeliz


que cuenta entre versos, su mal vivir


Poeta de los mil y un sueños






Poeta, Trovador, juglar, Bardo, Rapsoda feliz






Ay, quien pudiera vivir así


Ser viento, ser brisa, ser cometa


Ser linda flor, violeta, ser tulipán, acacia,


enredadera, ser primavera, o nubes


donde reposan satélites y estrellas


Ay, quien pudiera, ser poro de la piel


Que tanto anhela.






Raquel Herrero

miércoles, 26 de enero de 2011

INAPELABLE

INAPELABLE


Torbellino de palabras que pasan por la mente


En este presente que no encuentra su lugar


El acomodo ya resulta indiferente


Mientras hierve la sangre en su reposar






Será que esta vida, sólo es para valientes


No para insurgentes decididos a vagar


El curso de los ríos, bifurca sus afluentes


Pero ser diferente, no permite navegar






Cómo adaptarse al frenético rumbo que nos mueve


Negándole el paso a la mínima ilusión


Cuando la terca avaricia es la que todo promueve


Y candamos la salida al propio corazón






Hay que pisar fuerte, te gritan los humanos


aunque bajo la suela muera el embrión


Se ha creado escuela sobre lo sobrehumano


Látigo y espuela si has nacido gorrión






Y en esta jerga qué casi bailamos todos


No hay lugar ni caso para la aflicción


Somos triunfadores o somos fracasados


Aun me queda; Decidir mi condición.



Raquel Herrero

lunes, 17 de enero de 2011

VAHO EN EL ESPEJO

VAHO EN EL ESPEJO


Frente al espejo, me desprendo de ropajes

Lentamente, como si mis manos fueran brisa

Y las telas vaporosas su equipaje

Me descubro, descubro el paisaje

Y siento apetecible su calor, la tibieza

La suavidad que se desprende de la carne

Entonces, me miro, susurro, sonrío

y el brillo de mis ojos anuncia qué

no puede renunciar a su delirio

Busco de nuevo en el espejo, con sigilo

Cada curva, cada pliegue, cada recóndita

Humedad que exuda bajo la epidermis

Me sonrojo, me deleito, me altero

Me aparto del mundo, me olvido, me libero

Todo son caricias, todo ansiedad y fuego

Todo goce, todo roce, todo gloría que renace

Tras un largo y gélido invierno

Entras de puntillas, silencioso cómo el aire

Te acercas, me cubres, me besas, me amas

En el espejo, nuestro aliento todo lo empaña

Estamos solos, nadie, vislumbra nada

Nadie.



Raquel Herrero

"VÁLGAME DIOS"

“VÁLGAME DIOS”


Todo pasa mi vida, todo pasa

Hasta, éste amor que me llegó a doler

Cuando sumisa, a tus pies

Miraba desde tus ojos, sentía desde tu piel

Dormía entre tus sueños, hasta qué ciega quedé

Quise entonces apoyarme en tu bastón

Seguir cómo hasta entonces

Al aguardo, en un sombrío rincón

Por si de algo te servía esa inútil condición

De existir desde otra vida, condenando mi razón

Fui derramando por cada esquina

Llantos, quebrantos, lamentos, frustración

Después de haberlo entregado todo

Cuando jamás tuve tu amor



Todo comienza vida mía y acaba

Cuando el sol se oscurece, cuando ya no hay camino

Cuando a cara o cruz se ha jugado la suerte

Y es la dolorosa cruz la que ha vencido



Quise retenerte entre mis manos

Manos de amor, manos ardientes, manos pacientes

Pero escapaste, como escapa la corriente

Te volviste mar bravío, sin cauce, sin continente

Y ahora acepto el desafío, de ser de nuevo

Sangre de tu río, de que el aullido de mi plegaria

No quebrante otra vez mi desvarío

Ese que resucita de muertes, soñando

Imaginando, qué lo que el tiempo se llevó

Vuelva a caminar, cómo Lázaro lo hizo

“Válgame dios”… al lado mío.



Raquel Herrero

jueves, 13 de enero de 2011

LA ILUSIÓN SE HA CONVERTIDO

LA ILUSIÓN SE HA CONVERTIDO


En este cajón desastre, en esta Irónica vida

Hoy, más que nunca, necesito aferrarme

A esta tabla de salvación,

La ilusión se ha convertido en poderosa razón

Vinculo permanente, causa mayor.



No, hoy no quiero vagar sola, por cada estación

Ni sentir el balanceo de las olas, meciéndole

A solas, a este ingrato corazón

Su aflicción es como argolla perforando

Como el lento caminar a la prisión

De un reo condenado a su fracaso

Agotando la vida sin una ilusión.



No, no debo de seguir sus pasos

Hoy el cielo esta raso, iluminando mi pasión

No es grato el cenit de color grisáceo

Que cubre de espanto y desgano mi vivir

He de mantenerme a flote sostenida por su mano

Mientras espero el regreso del principio del fin.



No he de quedarme en las puertas del calvario

Con este sudario, tan raido y tan gris

No he de pasar más las cuentas del rosario

Los rezos y plegarias consumaron su festín

Verás vida de mi vida que no hay agravio

Que tan solo deseo volver a vivir.



“Ilusión”

Si así lo deseas, sigue mis pasos

O, por pura honestidad, aléjate de mí.



Raquel Herrero