miércoles, 20 de abril de 2011

-AYUDANOS A AYUDAR- POEMAS POR PALESTINA

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POEMAS  POR  PALESTINA,  PROYECTO  SOLIDARIO,  SON  MUCHOS  LOS  NIÑOS  QUE  NOS  NECESITAN
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martes, 19 de abril de 2011

EN ESTA ODA

EN ESTA ODA


No debieras de acercarte tanto a mí

No ves que nada consigues siendo así

Deja de ser mi carcelera, abre la celda

Debo salir

Tal vez, debieras de ser fría y embustera

Y dejar esas quimeras que nunca llegan a ti

Nada resuelve esa dermis delicada

Suave, atractiva, aun tersa,

Ni ese aroma que traspiras desde la piel

Ni tu fragancia de hembra

Ni esos senos de mujer

Ni el melódico reflejo del deseo, ni tu arrojo,

Ni esos ojos

Que brillan como purpurina en tu apasionado ser



No, no debieras de acercarte tanto mí

Porque resulta condena, tu imagen y cercanía

Arroja desde esta sinrazón

Todo aquello que a mí corazón

Va desangrando día tras día.

No te permitas vestirme de ilusión

Cuando desnuda mi alma quiera llenarse de amor

No me dibujes paisajes, no agregues a mi equipaje

Ansias provocadoras, sabanas de raso

Luces para mi alcoba

No me llenes de gemidos, cuando otros son los dedos

Que vagabundean a su albedrio

No urges dentro de mí, no me llenes de vacio



No, no deberías acercarte tanto a mí

Cuando sabes puedo ser, el más fiel de los testigos

Gritar, que soy capaz de alejarme de tu influencia

Devórame, en esta Oda, o,

Tenme clemencia

Apelo a tu indulgencia, porque bien sabes

Que ahora no puedo vivir sin ti.



Raquel Herrero

sábado, 16 de abril de 2011

TODO ES TIEMPO

TODO ES TIEMPO


Todo es tiempo, amado mío todo es tiempo

El murmullo de las olas, el quejido del viento

El grito ahogado de la parturienta, mientras

Muerde sus labios para contemplar al hijo

Que nace desde sus adentros.

Cada paso que dimos, titubeantes, queriendo

Elevarnos a ras de suelo. Nuestras manos abiertas

De niño, cuando pedíamos cariño; desde aquellos ojos

Ávidos y tiernos.

La inocencia perdida, el engaño del maestro

Nuestras dudas y temores, las órdenes y los consejos

Que llegaban de los mayores, con acierto y errores

Previniendo un destino que anunciado llegaría

Con su paleta de colores

Dibujando los paisajes, escondiendo la ruta

Que nos llevaría a los horrores, marcando el paso

Entre la tierra y ese Cielo raso, sin paradas, ni concesiones



Todo es tiempo, amado mío, todo es tiempo

El ocupado y el perdido, la hoja que mustia

Quedó arraigada en aquel árbol caído

La fe que nos ampara, la creencia en lo divino

El ateísmo, las dudas, la leve voz de aquél mendigo

Su techo de estrechas, mi mirar hacía el olvido

El ombligo del mundo, la arrogancia, la nula prestancia

La ceguera fatua, cuando no interesa lo acontecido

Esta barca pequeña, que he forjado con mis manos

Que son ahora, apenas, dos remos ateridos

De tanto surcar los mares en Océanos tan fríos

De buscar la concordia, la sinergia de sus ríos

Los afluentes que nos unieran, en ese puerto perdido

Donde reposar al lado tuyo, diera a mi vida sentido



Navegué por los pantanos y apenas encontré

El Eco rezagado que anunciaba, caminar al lado mío

Todo es tiempo, amor mío, todo es tiempo



El añorado, el dividendo, el sin sentido

El que marca a deshoras un enjambre de testigos

Que afirman sin saber, que no es tuya mi piel

Ni son tuyos mis lamentos y latidos, cuando

Ignota su palabra, fingen que les importa tu

Extraño modo de vivir. El fracaso es miel y gloría

Para aquellos que nos ven sufrir encaramados

En la dura y cruel historia de nuestro devenir

Las marcas dejaron huella en la memoria, más

Qué importa, si todo fue por ti

Es un inmenso caudal, poseído por un volcán

Es un amor ciego, que deja resbalar lava de fuego

Es tiempo nuevo que está por llegar

Todo se reduce a ello, cuando desnudo mi pecho

Se irguen mis senos y en su canal estrecho

El tiempo gime, balbuceando por las sábanas calientes

De tu lecho

El poeta embriagado lo describe y entre versos suscribe

Todo es tiempo, amado mío, todo es tiempo.



Raquel Herrero

miércoles, 13 de abril de 2011

DEL ARBOL CAIDO

DEL ARBOL CAIDO




Maldecir la suerte

Es negarle la vida al retorno

Otras veces, tantas que no quiero recordar

Sentía, como el abismo era mi única presencia

Como la ausencia, me dañaba más y más

No existe lo casual, sí, la causa que causa

Esta disconformidad

Por eso apelo al que siempre fuera mi estandarte

Al que bien pudiera romper cada quimera

Elevarme, hacia lo más alto de los madrigales

Lucir como emblema, silenciar,

Este veto que imponen los juglares.

Si pretendes airear mis fracasos

Ve despacio, no resulte seas tú quien fracasó



Desde siempre la entrega por amor es vulnerable

Arrincona y acciona, nobles sentimientos

Que como leña prendida, en la hoguera arden

Desde siempre, el tiempo es testigo de aquello

Que resultaba tremendo delirio…, inexplicable.



Del árbol caído, muchos hicieron leño

Fuego, para calentarse

Mas el árbol caído, cayó sin dueño,

violentaste su libertad, fue robo, hurto, desdeño

La elección de un destino, no siempre se gana por empeño

La magna obra del autor, no lapida a los actores

Aquellos a quienes entregó un papel

Para conjugar quizás, el éxito de sus pasiones.



De mi elección personal, se lo que no debo decidir

Cuando alejado de mi, hay otro corazón distante

No es casual la solitaria decisión

Es este amor que no muere, habitado en otra carne

Causante de esta eterna rebelión.



Raquel Herrero

lunes, 11 de abril de 2011

RUMBO A GAZA/POEMAS POR PALESTINA/AYÚDANOS A AYUDAR


TIQUEN  EN  LAS IMÁGENES PARA AGRANDAR Y LEER.  GRACIAS

viernes, 8 de abril de 2011

DESDE SU ESENCIA


DESDE SU ESENCIA



En esta noche desvelada


Se me infringía, dar una vuelta por tu esencia


La que ayer me confesaba una solidez meditada


Sosteniendo, una calma qué, sofocada


Acertó a languidecer, sin esperar, ni comparecer


Ante su ignota mirada.






Me costaba comprender aquella decisión que confesaba


Preferencias inusitadas. Retirándole a la flor, su perfume


Deshojando cada pétalo, sin una sola mirada


Vaciando un espacio, que casi por piedad


Necesitaba ser llenado


La actuación, resultó con diploma de posgrado


Cuando desde la escuela de la vida tristemente decidimos


Herir a quien amamos, para que ganen batalla, aquellos


Que jamás darían el todo por la nada


Complejo, mirarse en el espejo, sin sentir


Que no hubo tal vez, tal fingimiento


Que la piel perdió tersura y brillo, que los ojos


Ya no resultan cristalinos, que perdieron esa luz que emana


Desde un fuego encendido. Qué la retina se desprendió


Al derramar cada gota de licuado salino


Que en el canal de su pecho se perdió guía y camino


Que el olvido se hizo viejo y olvidó lo más querido.


Así paso la noche, esta noche de vigilia


Hasta que un amanecer compadecido, se prendó de mí


Dejándome rendida






Fue entonces cuando de un mal sueño desperté


Y tú llegabas… con tu avidez y dulzura


Para calmar esta sed, que de tan lejos provenía


Certera, como el mismo renacer






Raquel Herrero

miércoles, 6 de abril de 2011

ATURDIMIENTO VORAZ

ATURDIMIENTO VORAZ


Es el Eco del silencio,


El que llega para aturdir,


Para agasajar con su insolencia los recuerdos


Aquellos que marcan en la piel


Cada huella de tanto llano desierto


Entremezclado de gritos lastimosos


Gritos airados, vocablos rotos


Y sabor amargo en la boca, que mastica


Para poder digerir y tragar


La impresentable y cobarde retirada de la vida






De modo inconsciente, se consiente


Se mira hacia el interior y la incordura pretende


Pagar algún error, con la mirada al frente


Descubrir que tal vez, queramos redimir


Un supuesto pecado, un pensar diferente


Cuando callamos ese nombre del amor


Que nos cruje, como cruje el desequilibrio de los huesos


Como cruje el zigzagueo entre los dientes.






No está preparado el mundo, ni el hombre


Para aceptar su derrota, lo “indigno” de proclamar


Que sólo por amor, despide su esencia el alma rota


Que llegaron a destiempo las flores que perfuman


La piel que exuda su llanto en la sien


La penitencia dicta su sentencia


Es del prójimo el perfume que pretendes


Son otros los ojos que brillan junto a él


Tu sentimiento hace ya tiempo, es y fue pecaminoso


Es obvia la cruz que has de llevar por él


Posiblemente, redimiendo de modo erróneo


El haberte aferrado a un cariño tan hondo


Del que no puedes ni te quieres desprender


Misterios al descubierto, de un camino incierto


Que en algún momento comenzaste a recorrer


Tus pasos, llevaran siempre encadenados


Los silentes latidos, lacerados


De aquél sobreviviente qué por no morir


A un hierro rojizo, candente…se aferró


Si te preguntan, no reniegues de lo evidente


Es un amor insuficiente, tristemente insuficiente


Que desde siempre te esperó.



Raquel Herrero

jueves, 31 de marzo de 2011

JUNCO MARTILLO Y FLOR

JUNCO, MARTILLO Y FLOR


Me resulta inevitable

Es necesario te cuente, mi necesidad de voz

No comprender, como sin ti, cada día, vida

Cada día, resulta soportable

Cuando se bien, que nada es fácil en este devenir

Me pediste que me llene de oxígeno, de aire

Qué, descontamine un maltrecho corazón

Que procure, retomar la cordura

Y en el fondo de todo; ser feliz como la flor

Te obedezco, fiel a mi fidelidad

Me contengo,

Ni una sola de tanta lágrima

Has de verme derramar

Debieras de saber, como duelen los silencios

Esta falta plena de libertad, los recuerdos

De aquellas manos que no hace tanto

Eran caricias suaves, tacto, roce…

Y lo que yo creía un cariño sin igual

Hoy, contengo mi respiración, observo y me reservo

La ingrata sensación de imaginar

Que entre nosotros, hubo siempre una barrera infranqueable

Que a base de martillo y flor, mantuvimos aquello

Que de querer explicarlo; no creo, comprendiera nadie

Yo, soy dúctil, maleable. Tú, eres junco,

Aferrado en un lago de arenas movedizas

Y sin embargo, junco anclado,

Que de no ser por el viento,

Viento valiente, sutil, descarado…

No movería, ni uno solo de sus ramajes bifurcados

En ese terreno, húmedo, baldío y pantanoso

Pero su hogar al fin… no hay cabida

Para quien tanto te ha querido.

Te reprocho sin maldad, añorando

Lo volátil, lo espontáneo, o quizá lo predecible

Lo meditado, cada palabra estudiada, sin temor, sin cuidado

Para no dañar, este músculo sangrante

Que vaga errante por caminos olvidados

La fuerza de la fe, quebrará mis huesos

Cuando regrese, a la conciencia abrupta

De este amor, que de tanto grito

Solo su mudez ha conquistado.



Raquel Herrero

jueves, 17 de marzo de 2011

A LA DERIVA


A LA DERIVA



Por última vez, decido recorrer este sendero


Temerosa y herida,


Doliente, confusa, perdida


Por última vez, “lo juro”


Me dispongo a ser mendiga de un querer


Y aunque me cueste la vida


Este sendero, no lo vuelvo a recorrer






Intuyo la compasión no requerida


La mentira piadosa, que pueda taponar


El sangrado de las vías






Apelo a mi ceguera;


A que sea la distancia quien promueva


Éste delirio mental


Ésta confusión primera


Apelo, lo mismo que ruego


Se aleje de mi, su realidad


No pude entregar más,


Las profundas raíces, se han convertido en cadenas


Duras, como el acero


Rudas, como el propio carcelero


Mas, hay ramajes que cubren


Los remos de este velero






La partida resultaría innoble e imposible


El corazón y la sangre, van primero






Desde tanta lágrima, he creado este mar


Y en ése mar, quedó ahogado el intento


Y aunque eligiera caminar


Otros, llegaron primero


Y ahora siento que solo soy


Harina de otro costal


Feligresa concubina


Atenea sin laudo, ni lugar


Presa, de una matriz que ha fecundado


Hijos del amor, “hasta morir”






En esta decisión de desamparo


Un juramento por dignidad,


Seria, jurar en vano


Pues no existe el arrepentimiento


De cada paso dado, con meridiana claridad


De una entrega total


Sin acuse de recibo


De, un espíritu inclemente en su final






Está trazada la ruta


Dibujado el mapa para navegar


Pero, el abatimiento es, una constante


Para este cuerpo emigrante


En esta ruta filial






Con la última ilusión sostengo


Éste timón que la vida


Me quiso entregar


Las fuerzas se van desvaneciendo


Es posible, que viaje a la deriva


O, puede qué sea posible


Que, de este naufragio


Mi alma llegue alguien a rescatar.






Raquel Herrero

sábado, 12 de marzo de 2011

ENSOÑACIÓN


ENSOÑACIÓN







Ensoñación, que lleva cada noche


A estrenar el nuevo lecho


A tomar por asalto compartido


Las mieles, los jugos, los besos


Plenilunio de la imaginación


Qué desata la quietud, que busca


Qué intuye cada movimiento


Como dos ramas azoradas, cuando


Vibran y se rozan, remontadas por el viento


Ensoñación, que decide para el tiempo


Favor, predispuesto






El olor a Jazmín, impregnando los cuerpos


Llenando la estancia, apagando el eco,


La llamada, dejando paso a la piel


A las caricias soñadas.






Hay un sueño que despierta


A la débil compostura del ansia rezagada


Desenfreno voluptuoso, sin pecado


Lejos del arrepentimiento, deseado


Urgente, complejo


Antiguo como génesis del los tiempos






Qué no muerda el polvo


Lo que me resta en este proceso


Impúdico el verbo, se regocija


Una tarde de ensoñación, llama


Desnudando su misterio.






Raquel Herrero

martes, 8 de marzo de 2011

NECESITO AL HOMBRE

NECESITO AL HOMBRE


Sabes, mujer

Yo necesito al hombre a mi lado

Necesito al varón, qué

Cuando vea mi tristeza, seque mi llanto

Al hombre que vele junto a mí

La ternura de un recién nacido

Que no se olvide, que por él

Y nuestro amor, lo parí,

Lo engendramos, lo quise

Sin saber cómo era, hombre

Mujer, hijo, sencillamente

Que de mis venas se alimenta

Sí, yo necesito al hombre

Que me escuche, que comprenda

Y que no dude, que si algo necesita

En mí, en mi cariño, está la mejor apuesta

Que llore como hombre y que ría

Cuando la vida le sonría, que sepa

Que no es más hombre, el que por pura

Y orgullosa “fe de vida”, decide negar

Que el hombre, es sensible…,

Decide negar qué

dentro de su sabiduría esconde

La humildad,

aquella que lo engrandece como hombre

Porque ése es el hombre, que a mí me ganará

Sabes mujer,

Me valgo sola, se defenderme, trabajar

Mirar a la vida de frente, caminar

Se llorar, maldecir, se amar.

Más te digo qué

Quiero y necesito al hombre

Como compañero, como un igual

Varón que me satisfaga, que llene mi piel

De versos y palabras

Varón que redima, las ansias de mi morada

Varón, que gime, varón que brama

Varón qué, por pura pasión

Llena y difunde, esa luz…, esa costumbre

De entregar amor, mucho amor

Cada mañana.



Raquel Herrero

NECESITO AL HOMBRE

NECESITO AL HOMBRE


Sabes, mujer

Yo necesito al hombre a mi lado

Necesito al varón, qué

Cuando vea mi tristeza, seque mi llanto

Al hombre que vele junto a mí

La ternura de un recién nacido

Que no se olvide, que por él

Y nuestro amor, lo parí,

Lo engendramos, lo quise

Sin saber cómo era, hombre

Mujer, hijo, sencillamente

Que de mis venas se alimenta

Sí, yo necesito al hombre

Que me escuche, que comprenda

Y que no dude, que si algo necesita

En mí, en mi cariño, está la mejor apuesta

Que llore como hombre y que ría

Cuando la vida le sonría, que sepa

Que no es más hombre, el que por pura

Y orgullosa “fe de vida”, decide negar

Que el hombre, es sensible…,

Decide negar qué

dentro de su sabiduría esconde

La humildad,

aquella que lo engrandece como hombre

Porque ése es el hombre, que a mí me ganará

Sabes mujer,

Me valgo sola, se defenderme, trabajar

Mirar a la vida de frente, caminar

Se llorar, maldecir, se amar.

Más te digo qué

Quiero y necesito al hombre

Como compañero, como un igual

Varón que me satisfaga, que llene mi piel

De versos y palabras

Varón que redima, las ansias de mi morada

Varón, que gime, varón que brama

Varón qué, por pura pasión

Llena y difunde, esa luz…, esa costumbre

De entregar amor, mucho amor

Cada mañana.



Raquel Herrero

NECESITO AL HOMBRE

NECESITO AL HOMBRE


Sabes, mujer

Yo necesito al hombre a mi lado

Necesito al varón, qué

Cuando vea mi tristeza, seque mi llanto

Al hombre que vele junto a mí

La ternura de un recién nacido

Que no se olvide, que por él

Y nuestro amor, lo parí,

Lo engendramos, lo quise

Sin saber cómo era, hombre

Mujer, hijo, sencillamente

Que de mis venas se alimenta

Sí, yo necesito al hombre

Que me escuche, que comprenda

Y que no dude, que si algo necesita

En mí, en mi cariño, está la mejor apuesta

Que llore como hombre y que ría

Cuando la vida le sonría, que sepa

Que no es más hombre, el que por pura

Y orgullosa “fe de vida”, decide negar

Que el hombre, es sensible…,

Decide negar qué

dentro de su sabiduría esconde

La humildad,

aquella que lo engrandece como hombre

Porque ése es el hombre, que a mí me ganará

Sabes mujer,

Me valgo sola, se defenderme, trabajar

Mirar a la vida de frente, caminar

Se llorar, maldecir, se amar.

Más te digo qué

Quiero y necesito al hombre

Como compañero, como un igual

Varón que me satisfaga, que llene mi piel

De versos y palabras

Varón que redima, las ansias de mi morada

Varón, que gime, varón que brama

Varón qué, por pura pasión

Llena y difunde, esa luz…, esa costumbre

De entregar amor, mucho amor

Cada mañana.



Raquel Herrero

domingo, 6 de marzo de 2011

TE BUSCO POETA

TE BUSCO, POETA


Qué ha sucedido poeta


Que ya no le escribes al amor






Acaso tu corazón, se hizo roca


Dura piedra


O acaso…, miedo al fracaso


lo has empeñado sin compasión






Qué ha sucedido poeta


Que ya no buscas estrellas


Que iluminen, oscuras noches


Veladas de tristeza






Dime poeta sabio


Porqué, no llega tu esencia


Las calas se han escarchado


No hay jazmín de primavera






Donde has dejado poeta


Ése, tu desvarío


Locura siempre perenne


De inigualable cadencia






Poeta del desafío


Donde has dejado la apuesta


De versar a las pasiones


De dulcineas secretas






No ves que lloran, poeta


Quien, te apartó de la vereda


No ves qué inquieta su alma


Vaga en busca de tus letras






Vuelve, poeta de vida


Retoma la sed primera


Bebe, de este cántaro sin nombre


Comparte su jugoso néctar






Que ha sucedido poeta…


Te espero… en la misma senda



Raquel Herrero

NO TE ATREVAS

NO TE ATREVAS


Este hondo suspiro sin eco

Este amor sin medida, sin freno

Qué hice, por merecer tanto lamento

Genero impotencia, desconsuelo

Me arde la sangre, mientras vibra

Uno a uno, cada hueso

Te pasaste, de dañar con esa saña

Te burlaste, de un amor sereno

Y ahora;

Gimen la rabia, la impotencia

Gimen, al promulgar este duelo

No vengas a llamarme

Si piensas seguir mintiendo

No, no vuelvas a buscarme

Porque he decidido, acabar este reto

No merezco el escarnio

Del que tan solo tú, eres dueño

No supiste quererme, dime entonces

Para qué te quiero.

De mi carne mordiste

Hasta dejarme el pellejo

Espero, que sepas aprovecharlo

Espero, que ancho y azul sea tu cielo

Pero no te permitas asomar siquiera

A este mi desconsuelo



En algún momento,

No quedará ni una lágrima

No aparecerá, ni un solo recuerdo

Que embargue, que usurpe, que dañe

Mi universo

Entre versos te juro, no mencionar el secreto

Que me alzaba hasta la cumbre

Hasta que tú,

Tristemente tú;

Me has arrojado al suelo

Definitivamente vete, ya no eres, ya no lloro

Ya no veo.

Cegada estoy por este amor que ha decidido

Morir, morir, alzar el vuelo

He de matarlo, para revivir, ahora lo entiendo

Eso hiciste tu conmigo…en paz estamos

Adiós.., amor de nadie, amor… tan ciego



Raquel Herrero

lunes, 28 de febrero de 2011

TRUNCADA VOLUNTAD


TRUNCADA VOLUNTAD



Vive en ese cuerpo fragmentado


La coyuntura de sus huesos


Es apenas el equilibrio que sostiene


Un organismo desembocado


Una entidad, cuya personalidad


Debió de quedar en algún lugar alado


Deambulante, de destino quieto


Y a la par tan inconstante


Paradoja de este cuadro sin paisaje






Obtusa la mente, cree saber


Lo que no comprende


Confusa, viaja por lugares diferentes


Busca, reconoce y desconoce…


Su aptitud es discernir, alcanzar la luz


Es la cara y la cruz, hemisferios cerebrales


Que se entrecruzan sin vocales


Enigma sin rostro, ocultando verdades


Capacidad, discapacitada,


A groso modo


Voluntad truncada…


Hallar el modo de sentirse alguien


Cuando en el intento


Sigue sintiéndose la nada.






Raquel Herrero

sábado, 19 de febrero de 2011

MUTAR DE PIEL

MUTAR DE PIEL


Pobre y salvaje animal,


que descubre en su ignoto raciocinio


como es capaz, de mutar su piel


de vestirla de harapos y congregar


a nobles y plebeyos, dispuestos a


decapitar, desacato inmoral


con su máscara ideal, para crujir el fracaso


que nuca quiso, ser aliado de la honestidad


Pobre ser anodino,


Capaz de hacer jirones la propia piel


Para sembrar “sus razones” por doquier


Sagaz y avariento, encelado de maldad


Corta el viento, pisotea el tiempo


Se arrastra como víbora infernal


Vive, muriendo de celos, siempre ajeno


A la verdad


Miente, corroe cada firmamento


Analítico voraz, bien afilados los dientes


Arrogante e inclemente, morir o matar


Deficiente mental para quien nada


Resulta suficiente, la carroña no es manjar


Pobre animal, llamado hombre


Humano sin humanidad, que destruye


La luz de las auroras, la brisa serena


La barca, su playa, su arena, ay, hombre


Que hasta su piel, sabe a hiel, y su lengua


Arroja elixires venenosos, amargos como cicuta


Prostíbulo de ruta donde, lobos infernales


marcan con sus vocales la pérfida lucidez


de mutar de piel a ritmo de sus caudales


pobre acaudalado, que todo lo tienes


y tan poco vales.

Raquel Herrero

viernes, 11 de febrero de 2011

DESDE LA SOMBRA

DESDE LA SOMBRA


Van en busca de la sombra, el perro y su amo

Va el campesino a mitad de su jornada

Con su bota de vino, su pan y su calma

Buscando el descanso, remanso para

Su cuerpo cansado

Reposa entre la hierba fresca

Bajo el altivo roble qué, por noble

Ya cumple los cien años.

Buscan la sombra los canteros

Que a destajo, bajo un sol de justicia

Rompen piedra tras piedra

Buscando, extrayendo, el noble metal

Que se oculta en sus adentros.



Es dura la vida y fatigoso el sendero

La sombra, el alivio para el jornalero

Nada sabe el hambre de soles ardiendo

Regando de sudores, hasta quebrar el aliento.



Y a la sombra, viven también los sentimientos

Esa entrega total que camina a paso lento

Para que no se escuchen quejidos o lamentos

Quedan en la sombra los cariños ciegos

Del hijo que cada día a su madre nombra

Y encuentra cama y mantel, qué lucen para él

Mientras ella, queda en la sombra.



En la sombra se quedan los besos amantes

Las caricias, los te quiero y ese aliento constante

Qué da, quien decide la ofrenda silenciosa

Porque procede y debe, enjugar las lágrimas

De los pobres, de los tristes, de los marginados

De los débiles, de los de tez morena

Y también, “Cómo no”, aquellos de rostro pálido.



Desde la sombra todo es vehemencia

Para el ser amado que prodiga su cariño

Tal vez, con un gesto, tal vez, con un guiño

Y ella, la entrega toda, la dama sin mundo

Sin horas, la diosa de los sueños, la aurora

La que nada pide y en silencio implora

Se reconforta con la fe, de que algún día

Alguien se decida a sacarla de la sombra.



Raquel Herrero

sábado, 29 de enero de 2011

AY, QUIEN PUDIERA


AY, QUIEN PUDIERA



Viajan los versos, acunados, consentidos,


Demacrados, tristes, tantas veces


y, otras tantas, tan alegres…


Viajan los verbos, van y vuelven


Canción y olvido, retahíla perenne






Viajan,


Con su maleta llena de recuerdos


Franqueando cualquier destino


Le roban alas al viento, amarras a ese mar


Embravecido


Se ocultan en los vagones del viejo tren


navegan calmos o agitados,


por el curso de los ríos


Su sustento; lo que sus ojos ven






Así son ellos,


Tomándose la vida a su libre albedrio


Cómo las luces cuando titilan


Cómo el campanario llamando al gentío


Cómo el flautista de hamelín


O aquel jilguero y su melódico trino






Viajan los versos del poeta herido


Del enamorado, de aquél pobre infeliz


que cuenta entre versos, su mal vivir


Poeta de los mil y un sueños






Poeta, Trovador, juglar, Bardo, Rapsoda feliz






Ay, quien pudiera vivir así


Ser viento, ser brisa, ser cometa


Ser linda flor, violeta, ser tulipán, acacia,


enredadera, ser primavera, o nubes


donde reposan satélites y estrellas


Ay, quien pudiera, ser poro de la piel


Que tanto anhela.






Raquel Herrero