lunes, 14 de enero de 2019





Algo  en  este  Enero  que  retoña
me  sabe  a  destino  ciego.
A  desasosiego,  a  nulas  certezas,
a,  coma  y  punto.  Incluso  a  veces
a  punto  y  final.
Será  este  mes  quizás,
qué  por  ser  el  primero
no  deja  secuelas  de  aquello  que  vendrá.

Recién  se  abrieron  las  puertas  de  la  escuela.
Recién  anochece  y  termina  un  día  más.
Y  en  un  amanecer  irreverente,
volveré  a  querer  sentirte  frente  a  frente
así  me  cuentes la  misma  historia
una  y  otra  vez  más.

Pero    que  espero  algo  diferente.
Que  insumisa  y  aguerrida
me  encuentres  sin  hablar.
Que,   entre  tu  torso  desnudo  y  éste
mi  pecho  ardiente,  no  respire  el  viento
de  tanta  costura  sin  remate  final.

Tal  vez  la  premisa  de  nuevas  estaciones
encuentre  las  razones  dando  gula
a  tanta  veracidad.

Porque  busco  mi  sino  en  un  mismo  camino
y  en  aquella  vereda,  mi  guía  y  mi  paz.

No  le  temo  a  la  servil  condena
ni  a  estas  cadenas  de  rudo  metal.
Si  en  un  mismo  Cielo,  brillan  las  estrellas,
búscame  desde  la  huella
que  te  ha  dejado  este  soñar.

Aun  es  infinito  el  amor  que  me  queda
y  Enero  retoña…  poeta  del  mar.

Raquel  Herrero 

jueves, 3 de enero de 2019


INTERMINABLE
Mírame,
no  veas  en  mis  ojos  la  lucha  de  la  vida
ni  esta  triste  figura  que  alguna  vez  delira.
Mírame  en  la  distancia,  en  las  causas  perdidas,
en  el  frío  invernal,  en  la  paz  contenida.
Mírame  en  el  arrojo,  en  la  llaga  y  herida,
en  el  flácido  sonrojo,  en  la  eterna  agonía.
Mírame  en  los  sueños,  donde  no  hubo  dueño,
en  aquellas  ilusiones  cedidas  a  la  pasión.
Mírame  en  las  manos  de  cansancio,  adoloridas
y  en  esa  espalda  regía  que  algún  tablón  dobló.
Mírame  en  la  lágrima  que  a  hurtadillas  escondía
y  en  aquel  vientre  voluptuoso  que  a  la  zaga  te  llevó.
Mírame,
no  veas  en  mi  boca,  sonrisas  amañadas
ni  gemidos  lacerantes,  ni  muecas  de  dolor.
Mírame  de  frente  con  el  alma  expandida;
Comprenderás  entonces  el  fruto  que  germina
por  un  amor  de  Madre  tendido  e  interminable.
No  midas  la  carga  de  quien  más  te  amó.

Raquel  Herrero


POR  TI,  MI  POETA

Se  ha  marchado  el  poeta  de  los  sueños
“el  eterno  aprendiz”  que  nunca  supo
de  la  grandeza  de  su  alma  y  de  esas  letras
que  alimentaban  su  vivir.
Era  tan  puro,  tan  noble,  tan  sincero,
tan  honrado,  tan  gentil,  tan  humano,
qué  el  hombre  ha  de  saber  de  su  existir.

Saber  que  no  pudo  soportar  tanto  duelo,
tanta  hambre  de  justicia,  de  caricias  y  de  pan
Saber  que  tuvo  miedo,  miedo  a  la  soledad.

Saber  que  una  estrella  obnubilada
surca  el  Cielo  desde  una  tierra
que  ayer  no  supo  su  dolor.

Y  aun  me  niego  a  validar  que  lo  he  perdido
que  nunca  más  escuche,  el  eco  de  su  voz
¡Tan  lleno  de  vida  y  tan  vacío!
¡Tan  grande  su  corazón  herido!
¡Tanto  amor  como  acuse  de  recibo!
No  pude  alcanzarte  y  te  pido  perdón.
 
Que  cruel  el  destino  que  separa,
que  cruel  la  frontera  que  no  permite  cruzar,
que  cruel  la  lejanía  que  nos  puebla,
que  cruel  al  amigo  no  poder  abrazar.

Te  mandé  calas  blancas  y  una  última  oración
Escríbeme  poeta  desde  el  infinito.
Escríbeme  ahora  que  me  duele  el  corazón.

Raquel  Herrero

miércoles, 26 de diciembre de 2018

ENSÉÑAME A SER MEJOR¡¡¡

ENSÉÑAME A SER MEJOR¡¡¡
Con esta imagen, símbolo de la Navidad desde un Mundo Convulsionado, donde campa a sus anchas la Intolerancia, el Egoísmo, el Egocentrismo, el Racismo, La Xenofobia, el Afán de Poder, la Desigualdad, La Crítica destructiva, la Envidia...que conviven desafortunádamente con: La Humildad, la Generosidad, la Igualdad, el Respeto, la Solidaridad, el Compromiso, el Amor al Semejante sin condición sobre su Raza, Religión, Cultura, Lugar de origen, Condición Económica o Social... Desde una tierra que es de todos y de nadie. Un año más mis mejores deseos para mi familia, para mis amigos, para mis compañeros de letras y artes, para los conocidos y los desconocidos. Para la gente de bien: FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO 2019 que anda ya a la vuelta de la esquina.

martes, 27 de noviembre de 2018


25 DE NOVIEMBRE
Día Internacional contra la Violencia de Género o Violencia machista.

Para mí, hoy también es un día especial e inolvidable, porque genera vida. Mi primer hijo varón, nació un 25 de Noviembre. La vida y la muerte se confabulan hoy para unir tristezas y alegrías.
Cualquier lugar es bueno para alzar nuestra voz cómo escritores, denunciando, gritando un: ¡Basta ya! de tanto maltrato físico y psíquico a mujeres y niños por parte de hombres brutos, hombres necios, que rompen el equilibro de la vida, matando precisamente a quien lo genera. La mujer.
Sin olvidarnos de ese mundo pequeño que son nuestros niños y niñas que sufren al igual que sus madres, la sinrazón de aquellos a los que indignamente llamamos seres humanos.
Un año más aporto mi granito de arena en este Evento realizado en Las Rozas (Madrid) junto a otros compañeros y compañeras de letras en esta ardua tarea que implica a toda la Sociedad en busca de un final para esta lacra social que a todos nos avergüenza.
A poco más de un mes para que termine el año, nos encontramos con que son 45 las mujeres asesinadas a manos de sus parejas o exparejas. Son 973 mujeres asesinadas por la violencia machista desde que se hicieran públicas las estadísticas en 2013.
Son 27 menores, tres de ellos este mismo año los niños asesinados desde ese mismo 2013.
Sabemos que son más. Muchos más. Sin olvidar aquellas mujeres y niños que salvaron su vida pero que hoy padecen secuelas muy diversas, algunas irreversibles.
Participamos de manera solidaria con este libro: ¡QUE ENTRE LA LUZ¡ En él participamos escritores de muchos puntos de España. Solo uno, faltará a la cita, Enrique Laso, que nos dejó su juventud y su gran obra literaria. Por ello en este día también recibe un pequeño homenaje de sus compañeros, amigos y muy especialmente de su familia, presente en este acto.
La recaudación de la venta de este libro ¡QUE ENTRE LA LUZ! será donada a dos ONGS que trabajan con personas víctimas de la violencia machista.


Raquel Herrero

miércoles, 6 de junio de 2018



GUATEMALA
Mundo
Allá  donde  el  dolor  se  hace  llaga
Cenizas  de  cuerpos  y  de  nombres
Olvido  de  un  hoy  para  mañana
Mundo
Que  lisonjero  derrite  la  llama
Sonrisas  etéreas,  perfidia  humana
Polvorín  en  estallido  fugaz
Como  el  oprobio  sin  alma
Mundo
Enceguecido  de  ira  constante
Lavatorio  de  lava  abrasadora
Paisaje  desolador  y  desolado
Se  perdió  la  vida  en  un  instante
Mundo
Huido  de  temblores  y  de  hambre
Pisadas  grises  que  no  dejaron  huella
Testigos  silentes,  mares  de  lodo
Eco  lejano  opaco  e  indiferente
Mundo
Allá  donde  los  óleos  se  bendicen
Y  se  reza  suplicante  a  la  agonía
Anoche  me  quedé  sin  patria
Sin  hermanos,  sin  hijos,  sin  padres
Anoche,  quise  reclamar  a  la  mentira.

Raquel  Herrero

martes, 29 de mayo de 2018


BÚSQUEDA  PERENNE

Me  pregunto
Qué  persigue  el  hombre
cuando  cegado  por  la  ira
“se  enfrenta  al  hombre”
Me  pregunto
Qué  corazón  de  acero
hacer  latir  los  sentidos
con  la  bala  de  un  mortero
Me  pregunto
Donde  reposa  el  odio
enemigo  de  lo  ajeno
fábrica  del  disparate
necedad  ganada  a  fuego
Me  pregunto,  en  qué  momento
el  mundo  se  ha  olvidado
del  dolor  de  tanto  infierno.

Somos  efímeros,  trashumantes
Nuestro  paso;  apenas  un  reflejo
Porqué  destruir  la  huella
soterrándola  con  hierro
Me  pregunto,  qué  distancia
impide   un  caminar  certero
donde  los  brazos  se  unan
en  un  abrazo  fraterno.

Somos  materia  perecedera
Porqué  bregar  a  contraviento
No  has  visto  cómo  conviven
árboles,  ríos  y  vientos
Cómo  la  montaña  erguida
le  da  sombra  eterna  al  cuerpo
y  un  solo  Sol  nos  alumbra,
y  praderas,  valles  y  campos
entre  la  paz  y  el  silencio
nos  entregan  su  equipaje
fuente  de  nuestro  sustento.

¡No  grites,  si  no  es  de  júbilo!
La  vida  siempre
sale  al  encuentro.

Raquel  Herrero

viernes, 11 de mayo de 2018





DESANGELADO
Tu ofrenda;
Cómo relámpago prendido
en medio de la tormenta
Tu ofrenda;
Cómo pájaro herido
al que cortaron sus alas
y un rico mendigo
en su jaula de oro afinó
queriendo que del vuelo fuera olvido
aquél ave de herido y triste trino
¡Tanto!, qué el alma lloró.

Tu ofrenda;
Cómo testigo
de un malaje sin otro sentido
que de ser gloria o estandarte
de un poder que se ha perdido-
No..., no le regales flores
de esencia moribunda
a quien besó tus lagares;
A quien, de aquellos tus lugares
hizo su máxima expresión
ennobleciendo esa palabra, ese concepto
del que tú nada sabes
porque quizás tus raíces
muerden el polvo de la aflicción
y triste y lastimosamente
nada sabes del amor.
Tu entrega de plata y oro
me resulta tal cual, “una quimera”
de purpura y lucinaje plateado
No..., no me gusta el paisaje
que tus pies y los míos han errado.
Es posible, que recoja mi equipaje
y tras un largo viaje
resuelva ser ofrenda
en aquel empedrado que alguna
que otra vez, a ciencia cierta
no me tomó como esclavo
si no cómo ángel alado
que a su vera por un tiempo floreció.
Raquel Herrero

martes, 8 de mayo de 2018




NO  SER  Y  SER

Desdoblo  la  imagen
No  puedo  estar  ajena  al  sentimiento
En  su  rostro  se  dibujan   los  celajes
de  un  tiempo  a  la  intemperie
carente  de  maquillaje.
Sin  protección  al  apego
de  guardar  su  bella  imagen.
La  entrega, 
parece  haber  gastado  su  equipaje.
El  brillo  de  sus  ojos,
su  sonrisa  interminable
Ay,  si  los  demás  no  juzgaran
un  tiempo  inacabable
para  aquel   que  ha  entendido  la  vida
como  punto  de  encuentro
como  estrategia  compartida
siendo  pueblo  y  ciudadano
voz  y  voto,  apertura  de  la  mano,
Rosa  qué  sin  espinas,  no  fuera
más  que  una  copia  barata
de  un  perfume  sin  esencia.
Vi  su  rostro  cansado…
Y  un  corazón  que  día  y  noche
todo  lo  puebla.

Raquel  Herrero

martes, 1 de mayo de 2018

A veces perderse entre las letras resulta necesario…

No, ya no me llama escribirle al amor en su agonía
en esa súplica perenne, en su constante mentira.
No, ya no me llama el sufrimiento, ni el cruel tormento
padecido por ese lance feroz de aquel que nunca quiso
saber de lealtades ante un inmenso amor.
No seré yo quien desgarre vestiduras, ni voltee esa locura
de amarrar a un Ruiseñor que ante las dudas
dejaste encadenado, pernoctando en su prisión,
agitando sus alas dolorosas, víctimas de una traición.
No, no seré yo quien espere de perdones acerados
que mancillaron nombres sin ninguna compasión.
Las heridas profundas que ya se han desangrado
no permiten la huida, ni el olvido, ni la falsa concesión.
Hay un grito inexplicable, un quejido, un cruel aguijón
clavado en el alma de quien ama, tan solo ama
y tan solo reclamaba un pedacito de amor…
No, ya no me llama describir fidedigna su piel nacarada,
sus senos erectos y, esa almohada humedecida de tanto
deseo y de tanta lágrima.
Ya no me llama ese recorrer los tajos en arroyos nacientes
impregnados de vigilia… noches de lujuria viva y ardiente.
No, ya no me llama ser pasto de las llamas;
ni subir a campanarios rogando escuches mi llamada.
Mil veces perdida en laberintos, mil veces añorada.
Mil veces te hablaron mis ojos, mil veces tu mirar callaba.
He trasformado la jauría de tus nombres
en dársena fortificada, donde solo fondeará mi espejo,
mi cuerpo desnudo y mi alma liberadas.

Raquel Herrero

domingo, 22 de abril de 2018

LÍRICO DESCONCIERTO

Claridad de pensamiento
Lenguaje definido, seguridad
Nulo desconcierto
Gravamen que arroja
su tanto por ciento
Nada es capaz de obnubilar
el camino elegido,
la mueca regia de un testigo
incierto
Si pretendes doblegarme
busca refugio, corre ligero
Ni dúctiles ni maleables
son mis órganos terrenos
Hay una escuela de ateos
donde tuve mil maestros
Por ello, no me reclames
saber de ningún averno
ni de cielos terrenales
mientras mire al firmamento
La cordura, es la locura
que reclamando, los necios
elevan en su pedestal
de acrónicos epilépticos
No me vengas con reclamos
de porqué un destino incierto
baila sobre las espinas
de rosales fraudulentos
La ebriedad no descompone
un camino que está yerto
Asumo mis pesadillas
Crujo en el quebrantamiento
de una osamenta parida
en el fondo de este abismo
donde ahora me reconozco
Sintiéndome… ¡tan lejos!

Raquel Herrero

lunes, 2 de abril de 2018



DE AYER A HOY


Danza pluma;

Llévame a revertir las estaciones
El alma desnutrida vuela errante
y un ayer farsante se involucra
opacando realidades

Danza pluma;
Que la mente se muda demente
Que de modo inconsciente se siente
débil e insegura

Descríbeme, cómo son los figurantes
aquellos que de modo extraño
ayer fueran aguerridos
y hoy tan solo son lacayos


Decidme, pluma de palacios solariegos

Dónde queda la espina que se clava
Si no estuvo alojada en este lecho
¿Acaso las murallas ya no son de piedra
ni la hiedra enredadera..?

¿Quién redujo las beldades?,
¿Quién hizo arder con tanta saña
lo noble de su madera?

Danza pluma;
No te dejes arrastrar por remolinos

Sí; La vida es un Ciclón
y la parca llega con puñal de olvido

Más de todo lo vivido, rescata su nombre
Ése que en mi pecho hizo su nido

¿Borrón y cuenta nueva..?


¡¡Danza pluma!!, se mi abrigo.

Raquel Herrero

domingo, 25 de marzo de 2018

jueves, 15 de febrero de 2018



PORQUE SOY


Porque soy un remanso en el agua
Una pira vacía, una ley que reclama
Un error en tu vida, una fuerza sanada
Espejo en el que miras, una tumba sagrada.

Porque soy, una piel sin abrigo
Un enjambre que brama
Un grito sin testigo, una boca arañada
Un silencio que cruje, la sábana arrugada.

Porque soy, lo que nunca has querido
Huella que te señala, paritorio de madre
Ave azul enjaulada, sombra que te recoge
Halo misterioso, bocanada humana.

Porque soy, lo que has despreciado
La mano que no engaña, el ocaso sin rostro
La luz de tu mañana, el filoso espadín
Una puerta cerrada, el principio del fin.

El fulgor y la calma, porque soy
Tu ceguera y mirada, tu lustro soñado
La fe y la palabra, el regaño que oculta
La bestial alimaña, que un destino siniestro
Me dejo tras la almohada.

Porque soy, tránsfuga de un relato
Lo que siempre has amado
Destruido mil veces, corazón succionado
Porque soy tu equipaje, Pobre y triste infeliz
Enamorado.

Raquel Herrero

viernes, 5 de enero de 2018


QUISE  SALIR

La  gran  avenida,  sus  bifurcaciones
El  hombre  que  camina,  sus  razones
Así  se  enfrenta  cada  mañana
marcando  el  paso  de  sus  estaciones
En  esta   inmensidad,  en  esta  urbe
nos  encontramos,  nos  enfrentamos,
pasamos  de  largo  y  en  ocasiones
algún  saludo,  alguna  sonrisa,  algún  agrado
aunque  las  prisas  reduzcan  este  tiempo 
manejado  por  un  reloj  desaforado,
inoportuno,  que  decide  acelerar  su  paso.
Deambulan  juntos  la  victoria  y  su  fracaso.

Quise  con  calma  detener  el  rumbo.
Observar  cada  semblante  uno  a  uno.
Descifrar,  hacer  balance,  desglosar
lo  que  se  muestra  detrás 
de  aquella  máscara  del  infortunio.
Quise  y  casi  no  pude  más  que  temblar
al  contemplar  cómo  los  rostros  desdibujados
derretían  el  asfalto,  mientras  sutiles  los  pies
aceleraban  su  paso.
De  qué  color  son  tus  ojos,  me  quedé  pensando. 
Y  tu  sonrisa…,  en  qué   lugar,  en  qué  zaguán
la  has  olvidado.
Parálisis  de  la  piel  en  este  rostro  empañado.

Tal  vez,  solo  tal  vez  sea  el  momento
de  cambiar  los  pasos,  de  meditar,
de  darle  nuevo  rumbo  a  este  universo  literal
que  camina  a  su  pesar  tan  solitario…
No  hemos  nacido  para  vagar;
Sellando  nuestras  bocas,  ocultando  la  mirada
cerrando  nuestras  manos,  ávidas  de  tantas  cosas.

Quiero,  alcanzar  cada  sueño  que  retuvo  la  memoria
Abrazar  hasta  sentir  como  se  funden
la  piel  desnuda  de  tu  cuerpo  y  de  mi  cuerpo.
Elevarme,  volar,  divisar  este  paisaje  que  nos  invita
a  gozar.
Salirme  de  este  averno  que  tanta  pena  me  da.
Surcar  el  firmamento  y  con  el  mismo  sentimiento
amar,  amarte;  Por  toda  la  eternidad.


Raquel  Herrero

martes, 6 de junio de 2017

SIBILANCIAS



SIBILANCIAS

Tan  querido  y  tan  lejano
Tan  obvio  el  amor  que  embelesa
y  se  mantiene  presa  de  un  destino  falaz
Qué  hacer  cuando  es  groso  el  reclamo
y  otro  amor  esclavo  le  obliga  a  soñar
Sin  tiempo,  sin  latitud,  sin  aspereza
Tan  solo  con  el  alma  envido  y  presa
esperando  lo  que  nunca  volverá
Cuánto  amor  se  ha  perdido  en  la  contienda
Cuanto  beso  furtivo  se  ha  negado  a  besar
Aun  sabiendo  que  un  rictus  de  labios
humedece  la  piel  que  procrea
Que  unos  senos  amamantan  la  herida
y  en  esa  mezcolanza,  se  oculta  su  disfraz
Se  debate  el  querer  en su  agonía
Se  rebela,  se  impone,  se  niega
Se  llora  como  al  duelo  de  la  morgue
Se  impone  la  ceguera  por  no  mirar  atrás
¡Ay!,  hombre,  varón  que  se  enfrenta  como  fiera
Que  huye  del  mal  que  han  provocado
quizás,  su  elevada  voluntad  y  su  soberbia
Déjalo  estar…,  no  le  pongas  más  candados  a  esa  reja
Calma  esa  furia,  escucha  la  sibilancia
de  aquella  que  dices  querer  sin  igual
No  permitas  que  agonicen
esas  tus  ansias  de  amar.


Raquel  Herrero

CUANTO MIEDO


CUANTO  MIEDO

Cuantos  miedos  nos  quiebran  el  alma
cercenando  la  luz  de  la  vida
escondiendo  murallas  de  hielo
que  furtivas  no  alcanzan  la  calma

Cuanta  lucha  de  hierros  candentes
que  invisibles  por  dentro  te  abrasan
Cuanta  pena  y  heridas  silentes
dualidad  de  una  misma  comparsa

Suena  un  quejido  rasgando  vestiduras
y  un  latido  persevera  en  su  tic  tac
Dice  el  anciano  que  no  existe  la  quimera
y  en  la  vieja  escuela  se  repite  su  compas

No  estreches  el  abrazo  apasionado
ni  tiendas  tu  mano  si  no  hay  caridad
Abre  tus  ventanas  al  siervo  y  al  amo
Revisa  el  arado  antes  de  sembrar

No  quiero  caminar  hacia  el  olvido
ni  mezclar  el  rocío  con  un  llanto  falaz 
No  quiero  que  tu  desnudez  sea  mi  abrigo
ni  el  odio  enemigo  perjurio de  mi  paz

Sigue  pues  sin  condena  tu  camino
que  ya  el  mismo  sino  será  olvido
y  puesta  de  largo  esta  nueva  verdad.


Raquel  Herrero